El Claustro Doctoral Iberoamericano otorgó la condecoración Doctor Honoris?Causa a la artista plástica Marcela Piña?Luján por su liderazgo y trabajo profesional en beneficio de la patria y de la humanidad, por su altruismo, así como por ser promotora activa de la cultura de México en el mundo .

Este título le fue otorgado el viernes pasado junto con otros 24 doctores, en un acto solemne que incluyó la entrega de una venera, birrete, medalla, libro, guantes blancos, así con un abrazo tres veces tres, los que simbolizan protección, un corazón noble, pureza en el trabajo diario y la amistad.

Se trata de un doctorado cuyos orígenes se remontan a la Gran Bretaña en el siglo XV, el cual pone el acento en el fomento de los valores, la honestidad y honradez de todos y cada uno de los integrantes, en este caso del Claustro. En las sociedades griega y romana, a quienes iban a la guerra se les distinguía con un laurel en la cabeza.

Los candidatos que recibieron el doctorado honoris causa son abogados, médicos militares, comunicadores, artistas plásticos, empresarios, sindicalistas y una soprano, entre otros.

Entre la trayectoria académica que el Claustro reconoció a Marcela Piña Luján, quien inició su formación plástica en 1972 en el taller de Álvaro Plancarte, destacan los murales realizados en 1978 en colaboración con su maestro Álvaro Plancarte, para la Comisión del Federal del Lago de Texcoco: Multiplicación del espíritu zapatista y el Homenaje al doctor Nabor Carrillo . Sendos murales midieron 20 y 17 metros.

Asimismo, en 1983 pintó el mural de 18 metros, Mujer: naturaleza y libertad , en el Centro Femenino de Rehabilitación Social en Tepepan, un mural del que Marcela Piña siente orgullo de haber realizado porque además de dejar huella de su arte plástico, enseñó el arte de la pintura a mujeres presas durante cuatro años en el penal de Santa Martha Acatitla. Las presas me decían que se sentían libres al participar en el taller de pintura porque les permitía crear y hacer lo que querían , sostuvo Marcela Piña.

El Claustro Doctoral Iberoamericano, creado en el 2014, ha entregado el doctorado honoris causa a 14 generaciones, pues lo entrega cada dos meses en diferentes estados de México y de 10 países de América y Europa. Este Claustro lo integran universidades y organizaciones de la sociedad civil con el fin de reconocer la labor altruista de los líderes sociales de México.

Con este doctorado pretende fortalecer los principios de igualdad, democracia y justicia social en un entorno de hermandad y fraternidad, explicó Arturo Cruz Cabrera, presidente del Claustro y escritor.

Entre los requisitos para hacerse acreedor al título doctor honoris causa destacan: recomendación de un candidato por los doctores que pertenecen al Claustro, que posean liderazgo social efectivo relacionado con su actividad profesional, así como un trabajo de crecimiento personal.