La nueva película de Carlos Carrera, "Ana", marcara en antes y un después en la historia del cine de animación en México, dijo Carlos Carrera.

"La idea es que este proyecto si logre poner la animación en México a nivel de que se produce en el mundo", dijo el director en entrevista y con poca modestia.

Será su primera película digital animada en 3-D y una de las más costosas en la industria nacional, al superar, en el primer balance presupuestario, los 100 millones de pesos: "Costaría lo que dos películas mexicanas, y esa es la bronca de hacerla", declaró en entrevista.

Es el director de la película más taquillera del cine mexicano, "El crimen del padre Amaro", éxito que se lo debe en gran medida a la ayuda de Provida y Jorge Serrano Limón, que tuvo a bien condenar públicamente la película donde Gael García Bernal, interpreta a un cura de pocos y dudosos principios clericales.

Carrera es también director de "El héroe", primer corto animado mexicano en ganar una Palma de Oro en Cannes, Francia, en 1995, entre otros premios.

De hecho, Carrera es uno de los pocos directores que dibuja las escenas de sus películas antes de filmar.

La animación, dijo, es más costosa, pero le da más libertad creativa: "Es mucho más fácil lograr pasar lo que tienes en la cabeza a la pantalla y te puedes tomar más libertades", contó.

Carrera empezó a hacer sus primeros cortos animados de forma profesional desde 1994, en ese entonces, dijo "se ha hecho muy poca animación en México, había otros cortometrajes, pero eran esfuerzos muy aislados, la animación ha sido a cuenta gotas y de forma muy aislada", contó el director de "Backyard. El traspatio".

El cineasta declaró que no es suficiente sólo con hacer películas animadas, "es necesario contar buenas historias", dijo el Carlos Carrera.

"Ahora ya se está produciendo más animación y nos falta dar el brinco a más calidad en las historias y más calidad en al animación", expresó.

Carrera reconoció que hace falta tiempo, no menos de 30 años al ritmo que va, para hablar de una industria mexicana de la animación y mucho más para alcanzar la calidad y genialidad de estudios como Pixar y Dreamworks.

"Si la industria del cine está como está, una industria de animación está empezando, pero ya hay una producción constante de animación en cine y en televisión mexicana, tanto en tele como en cine, pero si falta mayor rigor en la historias y en la animación, que es el arte de dar vida a cosas inanimadas o a personajes imaginarios", concluyó.

Carrera ha hecho los cortos animados "De raíz", "Un vestidito blanco como la leche nido" y "Malayerba nunca muerde", entre otras.

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