México tendrá una presencia importante en la edición número 71 del Festival Internacional de Cine de Cannes, tanto en la competencia oficial como en las diferentes secciones que componen el evento incluidas las secciones dirigidas a estudiantes, escuelas de cine, festivales y hasta en espacios dirigidos al financiamiento y al networking.

De entrada, en la sección principal, conocida como la Selección Oficial, nos encontramos que en competencia, se encuentra la cinta La daga en el corazón (Un couteau dans le coeur, 2018), una coproducción franco-mexicana dirigida por el director francés Yann González y producida con el estímulo fiscal Eficine y la compañía Piano.

La cinta que se desarrolla en 1979 en París, gira en torno a Anne, una productora de películas porno gay baratas, una mujer violenta, víctima del alcohol y de sus propios demonios. La historia avanza cuando Loïs, su editora y pareja, la abandona tras años de relación. Destrozada, desesperada y decidida a reconquistarla, Anne hace una película mucho más ambiciosa. Pero las cosas se complican cuando un asesino misterioso masacra brutalmente a sus actores.

Dentro de la Selección Oficial, pero en el rubro Cannes Classics, tendremos la exhibición de la cinta Enamorada (1949), el clásico mexicano de Emilio el Indio Fernández, que se presenta ahora en una versión restaurada en 4K que será presentada por Martin Scorsese.

La restauración realizada por UCLA Film & Television Archive y The Film Foundation’s World Cinema Project en colaboración con Fundación Televisa AC y Filmoteca de la UNAM. El proceso fue financiado por la Material World Charitable Foundation.

En la sección Cinéfondation, dedicada a premiar cortometrajes de estudiantes, tenemos a dos mexicanos. Por un lado, está Ariel Gutiérrez, estudiante del Centro de Capacitación Cinematográfica, con su película Los tiempos de Héctor, una tesis que ofrece una exploración sobre la muerte al tratar el tema del suicidio asistido.

Por otro lado, la cineasta Yulene Olaizola no está en competencia, pero forma parte del taller de la Cinéfondation. La mexicana presentará la cinta Selva trágica, una historia en inglés, maya y español, en donde una mujer de Belice entra a refugiarse a la selva mexicana en la cual se topará con un grupo de hombres que caerán bajo sus encantos.

En exhibiciones paralelas, tenemos en la Quincena de realizadores las cintas: Cómprame un revólver de Julio Hernández Cordón, una película que se centra en la relación padre e hija y como ambos se cuidan; Pájaros de verano, de Cristina Gallego y Ciro Guerra, esta coproducción de Colombia-México-Francia-Dinamarca sigue la historia de una familia indígena wayuu, quienes lideran el tráfico de mariguana en La Guajira, lo que los llevará a enfrentarse con las autoridades, con su propio clan y con sus valores ancestrales.

Por otro lado, en La Semana de la crítica, estará presente el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) que tendrá una función especial fuera de competencia, con cuatro cortometrajes que fueron parte de la Selección Oficial de la 15ª edición del FICM: Aguas tranquilas, aguas profundas de Miguel Labastida González; Lo que no se dice bajo el sol de Eduardo Esquivel; Tierra de brujas, mar de sirenas de Delia Luna Couturier; Vuelve a mí de Daniel Nájera Betancourt.

Por último, en el Mercado de películas (Marché du Film), el centro de negocios del festival tendrán presencia el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, el Festival Internacional de Cine de Los Cabos y el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, así como diversos proyectos apoyados por Foprocine.

De lo anterior, sobresale la cinta del FICG, El beso, una cinta de realidad virtual, del director mexicano Carlos Hagerman, así como la presentación del programa especial de cortometrajes: The Most Unique of Mexican Stories, una selección de nuevo cortos mexicanos que se presentarán dentro del Short Film Corner, un espacio del festival francés dedicado a la promoción e intercambios de cortometrajes.

El Festival de Cannes inició el 8 de mayo en medio de una enorme expectiva de renovación, en parte por la ausencia de Harvey Weinstein, Netflix y de grandes directores. A diferencia del año pasado, 10 de las 21 películas que compiten por la Palma de oro son dirigidas por realizadores que nunca antes habían estado en esta sección: “Ahora que ya está hecho, me doy cuenta de que era un gesto necesario. Cannes evoluciona y nuestra selección también debe hacerlo. Aun así, no fue premeditado”, expresó a los medios el director artístico del festival, Thierry Frémaux.

Por otro lado, se habla de renovación dentro del contexto del movimiento #MeToo, por lo que el festival abrió una línea teléfonica de ayuda para quienes sufran de acoso, abuso sexual o cualquier agresión de género dentro del marco del festival. Todo esto en colaboración con el Secretario del Estado de Francia, encargado de la igualdad entre hombres y mujeres.