Cuando uno piensa en cubanos famosos que hicieron carrera en Estados Unidos, lo primero que llega a la mente son nombres como Celia Cruz, Emilio y Gloria Estefan, Jon Secada, Andy García y otros artistas que llegaron a Estados Unidos o nacieron allá luego de la Revolución Cubana.

Sin embargo, el intercambio cultural entre los dos países data de mucho tiempo atrás. Para el escritor cubano Juan Nicolás Padrón según comentó a la revista Cubarte en el 2015 la relación se remonta a los orígenes de la esclavitud, puesto que la gente de raza negra que llegó a Estados Unidos y a Cuba provenía de la misma zona de África.

De ahí pasamos a la época del intervencionismo estadounidense, época en la que llegaron a Cuba bailes como el two step o la música jazz; antes de la Revolución Cubana, orquestas de ambos países viajaban a uno y otro lado. Padrón recuerda a los Leucona Boys, quienes fueron los que introdujeron el afro a la escena musical neoyorquina.

Los ritmos de la isla

Padrón señala a artistas como Louis Armstrong, Bessie Smith, Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Chick Corea, que se vieron atraídos por los ritmos de la isla: Muchos artistas norteamericanos vienen a La Habana como Benny Goodman, Frank Sinatra... y viceversa..., compartiendo un mundo sonoro en ambos sentidos , comenta el escritor para el número especial sobre intercambio cultural entre los dos países, realizado luego de darse a conocer las intenciones de Barack Obama de reanudar las relaciones diplomáticas con la isla.

El escritor también menciona el paso de Hemingway por la isla, así como la influencia del pop art, y a dramaturgos como Arthur Miller.

Y todo parece indicar que el intercambio cultural entre Estados Unidos y Cuba no ha parado, según podemos observar en un artículo del Los Angeles Times escrito por Carolina A. Miranda en el 2014. Y es que resulta que a pesar del embargo comercial levantado a la isla, se permitía el intercambio de fotografías, canciones, discos y arte.

Así pues, los artistas cubanos y diversas organizaciones culturales encontraron la manera de seguir colaborando entre ellos, aunque obtener permisos para ir de Cuba a Estados Unidos era complicado, pero no imposible, de tal manera que diversos artistas pudieron ir a tocar. Suenan nombres como Silvio Rodríguez, Buena Vista Social Club, Los Van Van y la bailarina Alicia Alonso.

El artículo de Miranda comenta que a partir del aviso de Obama en el 2014 de reanudar las relaciones diplomáticas, diversos curadores viajaron a La Habana en busca de nuevos artistas; incluso se montó un musical estadounidense, traído desde Broadway: Rent.

El arte trasciende toda barrera política o comercial

En Estados Unidos existen organizaciones dedicadas al intercambio cultural entre los dos países, como la US Cuba Artist Exchage (www.uscubaartistexchange.org) o la Cuban Artis Fund (www.cubanartistfund.org).

Como vemos, la cultura y el arte trascienden toda disputa política y comercial.

Pero para Cuba la apertura cultural no será tan sencilla, o al menos así se advierte en el dossier realizado por la revista Cubarte,llamado Las relaciones Cuba-Estados Unidos: influencias y confluencias culturales en los nuevos escenarios , en donde queda expuesta la inquietud de intelectuales, artistas y académicos sobre el problema de la penetración ideológica a la isla en el público y en los propios artistas.

¿Cómo impactarán los conceptos capitalistas en la mente de la gente? ¿Quedarán cautivados y consumirán más lo extranjero que lo nacional? ¿Cómo impactarán las formas y conceptos extranjeros en el arte y la cultura de Cuba? ¿Se perderán las tradiciones y ganará el imperialismo?, son algunas de las cuestiones que se verán en el mediano plazo.

Muchas preguntas pueden desprenderse; sin embargo, prevalece el entusiasmo y la creencia de que el intercambio cultural beneficiará a ambos países.