Las personas con daños en una región cerebral llamada amígdala basolateral invierten de manera mucho más generosa que las personas sanas en un juego para estudiar la toma de decisiones económico sociales.

Un estudio, realizado por el equipo de Jack van Honk en la Universidad de Utrecht en los Países Bajos, encontró que personas con daño en la parte basolateral de la amígdala (BLA), pero no en la parte media central de esta región cerebral, transfirieron mucho más dinero a un fondo que no conocían de lo que lo hacían individuos sin daños, a pesar de la posibilidad de que el fondo traicionara su confianza y se quedara con todo el dinero.

Los investigadores encontraron que esta conducta no se debía a una diferencia en las actitudes ante los riesgos ni a que los individuos esperaran grandes dividendos o percibieran a la gente en general como digna de confianza.

Quienes tenían daño en la BLA (tres personas en el estudio) no podían dar una explicación racional de su generosidad e invertirían casi el doble que personas sanas, incluso a pesar de que sus expectativas eran que no se les trataría con justicia.

La investigación en roedores sugiere que la BLA está implicada en la regulación de conductas relacionadas con instrumentos, como las relacionadas con el análisis costo beneficio. Los autores sugieren que las personas con daño en la BLA vieron impedida su conducta de escoger instrumentos y la amígdala media central los llevó a un comportamiento impulsivo.