El doctor Carlos Marichal, reciente Premio Nacional de Ciencias y Artes en reconocimiento a sus extensos y profundos trabajos sobre historia económica, es un producto de una crisis.

Este doctor en Historia por la Universidad de Harvard, al ser cuestionado en entrevista, en su cubículo del Colegio de México, sobre cómo llegó a la historia económica, contesta:

Le puedo hablar más bien del primer libro importante que hice de historia económica, se llama Historia de la deuda externa de América Latina, lo publiqué en el 88 y lo hice al calor de la crisis de las deudas latinoamericanas. Porque al vivir la experiencia de la crisis mexicana, que empezó en el 82, me di cuenta que era fundamental entender el tema en términos históricos .

Marichal ha estudiado a fondo la historia económica de México, en la entrevista comenta, por ejemplo, cómo ha sido el desarrollo del país desde la Colonia en términos fiscales, comenta también algo sobre la historia monetaria, pero el tema de las crisis financieras le sigue pareciendo uno de los más interesantes y desesperantes .

Las crisis son antiguas, no son una novedad. El tema es qué capacidad hay para responder a ellas , dice, y agrega que a él le interesan tanto las causas como las consecuencias.

LOS PUNTOS DE INFLEXIÓN

Quizá la peor crisis financiera –dice Marichal- que ha habido fue la de la Revolución Mexicana. Se hundió el sistema monetario, hubo hiperinflación, se suspendió el pago de la deuda, desapareció la Bolsa que existió hasta 1914, se incautaron los bancos y luego desapareció el sistema bancario.

La Revolución Mexicana representó el colapso del sistema financiero y monetario y, a posteriori, fue muy complicado y largo el proceso de reconstrucción. Hubo que crear, en la posrevolución, muchos bancos de desarrollo (el banco de Crédito Agrícola en el 27, Nacional Financiera en el 34, Banobras en el 34, el Banco de Comercio Exterior en el 38, además del Banco de México que no era de desarrollo, era un banco central).

Cobraron mucha fuerza porque había que suplir el sistema bancario. No sería, hasta los años 50, que el sistema bancario entrara a funcionar de manera un poco más amplia y sostenida, con ciertas limitaciones.

Luego, viene la crisis del 82, que es una crisis de la deuda y de la banca, porque se nacionaliza. Fue tremenda. Las causas siguen siendo motivo de investigación; las consecuencias: bajó la tasa de crecimiento de México de manera notoria, hasta el 82 tuvo una taza de crecimiento anual, durante 40 años, cercana a 5% del PIB, después, y hasta hoy, el crecimiento no supera, en promedio, 2%, con sus altas y sus bajas, pero cuando ha llegado a 3% ya es noticia.

Entonces la crisis del 82 marca un punto de inflexión muy dramático, pese a reformas importantes como el TLC, que da un amento enorme al comercio exterior.

Pero vino una segunda crisis en el 85, que tuvo efectos menos profundos, aunque también golpeó. Todavía no sabemos cuáles fueron los costos de esa crisis, yo creo que fueron muy grandes. Se hundió el sistema bancario... México ha sufrido de las peores crisis bancarias de América Latina, una en relación con la nacionalización y otra en relación con la privatización.

LA CONSECUENCIA: EL MIEDO

Y quizás esa inestabilidad, esa volatilidad, esos enormes golpes financieros también han llevado a generar un miedo en los últimos 10 años. Un miedo muy grande que hace que las autoridades financieras consideren que hay que tomar políticas defensivas. Y los grandes bancos comerciales, extranjeros, sobre todo, también tienen una política excesivamente cautelosa, por lo que desde el 98 hasta esta época ha ido bajando el crédito bancario, sobre todo al sector de pequeñas y medianas empresas, también, en total, ha bajado (el crédito) al sector productivo.

La política defensiva en mi opinión, genera un elemento positivo: ofrecen cierta estabilidad, generan confianza de que el sistema bancario no va a sufrir quiebras, pero, por otro lado, deprime las posibilidades de crecimiento económico, porque no hay aumento del crédito, ni de la inversión pública en el sector productivo.

ECONOMÍA E IDEOLOGÍA

Interrogado sobre la relación entre las ideologías y la economía, Marichal da una extensa respuesta, aunque parece que, para él, ideología significa algo un poco distinto.

Con la crisis del 2008-2009, gran parte de los paradigmas económicos dominantes durante 20 años se pusieron en cuestión. Entonces, hoy en día, estamos en un estado de cambio ideológico también.

En los países más avanzados, la independencia de los bancos centrales como un valor absoluto ya no se acepta. Hay una coordinación muy estrecha entre la política de los bancos centrales y de las tesorerías, la cual no implica que el banco esté subordinado a la tesorería ni viceversa, pero que se coordinan.

Otro (cambio ideológico) es que hoy en día no se acepta como valor absoluto que haya que tener una inflación muy baja, que era un valor generalizado, se decía que había que tener inflación baja y eso determinaba el crecimiento. Podemos ver que, en el caso de los países europeos, lo que ha habido es, más bien, miedo a la deflación.

En situaciones de crisis, las posiciones ideológicas cambian y hoy en día están cambiando. No se observan cambios importantes en México en términos del manejo de las políticas financiera y fiscal. Creo que tiene que ver mucho con la debilidad fiscal: al no contar con más ingresos fiscales, hay limitaciones que inciden sobre la política financiera en general.

(Y eso también es) porque hay miedo. Hay miedo de que no haya suficientes ingresos para poder cubrir gastos.

Observamos un contraste entre lo que está pasando en Estados Unidos, Brasil, Francia. Son economías que están tratando de recuperarse y es evidente que allá hay políticas muy proactivas de tratar de impulsar el crecimiento.

Ayer (miércoles 12) hubo una medida en Francia muy importante de aumento de gasto público para dar empleo, unos 100,000 empleos más.

Ayer (en EU), Bernanke aumentó la intervención de la Reserva Federal para asegurar una recuperación que implicó flexibilizar el crédito .

UNA OJEADA AL DÍA DE HOY

En contraste, el comentario del doctor Marichal sobre las medidas económicas que se están tomando México (y sobre el punto de vista que sobre ellas tiene este diario) es crítico y severo:

Hoy (jueves 13), el titular de El Economista es ‘Aprobación histórica de Ley de Ingresos’, si entendemos ‘histórica’ como más de lo mismo estoy de acuerdo. Lo que se acaba de aprobar como ley no representa ningún cambio fundamental.

Es más de lo mismo, es histórico, no es un cambio pero la historia es cambio y continuidad. En este caso, es continuidad. En las cifras de lo aprobado verán que son tres rubros principales: el ISR, el IVA y el petróleo. El ISR representa una cantidad próxima a 15% del total (más o menos donde estaba, dice más adelante); el IVA, menos (no ha aumentado), y el petróleo es como 40 por ciento. Ha aumentado el porcentaje que representa el petróleo en el total de ingresos .

Para el historiador, es importante que se ponga en marcha una reforma fiscal, pero quizá antes de hacerla convenga repasar nuestras historias bancaria, empresarial, fiscal y, en resumen, económica.

La crisis que empezó en México en el 82 me hizo reflexionar: ¿esto es único o hay una historia sobre la que vale la pena reflexionar? Creo que la lectura de la historia es útil para entender el presente .

PERFIL

Carlos Marichal

  • Doctor en Historia por la Universidad de Harvard.
  • Profesor-investigador del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México desde 1989.
  • Cofundador y Presidente de la Asociación Mexicana de Historia Económica.
  • Autor de Historia de la deuda externa en América Latina; Bankruptcy of Empire: Mexican Silver and the Wars between Spain, Britain and France, 1760-1810; La bancarrota del Virreinato. Nueva España y las finanzas del imperio español, 1780-1810; A century of debt crises in Latin America: From Independence to the Great Depression, 1820-1930; La Revolución Liberal y los primeros partidos políticos en España, 1834-1844, y Nueva historia de las grandes crisis financieras: Una perspectiva global, 1873-2008.
  • Además, ha editado una veintena de libros de historia económica, publicado numerosos artículos y capítulos en libros.

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