La madrugada del sábado 20 de agosto falleció el escritor Ignacio Padilla, uno de los más importantes en la escena literaria mexicana, a causa de un accidente automovilístico ocurrido en la ciudad de Querétaro. Tenía 48 años.

Personas allegadas al autor comentan que se dirigía a la ciudad de San Luis Potosí cuando tuvo un percance vial debido a la lluvia, en donde un tráiler colisionó con tres vehículos, incluido el del escritor, quien iba solo en su auto.

El artista recibió asistencia médica y fue trasladado a un hospital de la localidad, pero llegó en tan malas condiciones que nada pudo hacerse. Murió a las 5 de la mañana del sábado.

Ignacio Padilla pertenecía a la generación del Crack, movimiento literario de mediados de los 90, al que pertenecen escritores como Jorge Volpi, Pedro Ángel Palou, Eloy Urroz y Ricardo Chávez Castañeda, que retomaba los elementos del boom latinoamericano, al tiempo que rechazaba la característica desechable y efímera de la literatura predominante en su época. Con el tiempo, se volvieron un grupo de amigos y cómplices más que un movimiento estético.

Miembro numerario de la Academia Mexicana de la Lengua, ?Padilla escribió desde novelas, relatos y ensayos hasta literatura infantil; además participó en diversas áreas del quehacer cultural.

De su obra cabe mencionar las novelas La catedral de los ahogados (1995), Las tormentas del mar embotellado (novela infantil, 1995), Amphitryon (2000), Espiral de artillería (2003) y Todos los osos son zurdos (novela infantil, 2010); sus relatos cortos Subterráneos (1990), El año de los gatos amurallados (1994) y Las antípodas y el siglo (2001), y sus ensayos El dorado esquivo: espejismo mexicano de Paul Bowles (1994), El diablo y Cervantes (2005), La isla de las tribus perdidas (2010) y La industria del fin del mundo (2012). Entre otras maravillas.

Estaba en su mejor momento comenta la escritora y promotora cultural Paola Tinoco , escribiendo cuento y ensayo. Y estaba especialmente enfrascado en leerle cuentos a todo el mundo. Nacho y yo teníamos el plan de convertir a todos los novelistas en cuentistas; él dirigía el encuentro de cuentos en la FIL. Era uno de los escritores mexicanos contemporáneas más importantes .

El escritor fue despedido el sábado en una funeraria al sur de la Ciudad de México, adonde acudieron familiares, amigos y personalidades del ámbito literario y cultural, y fue sepultado el domingo en el Panteón Francés.

El INBA y la Academia Mexicana de la Lengua planean realizar diversas actividades en homenaje al escritor. Por lo pronto, editorial Océano publicará a mediados de septiembre un libro de relatos del autor titulado Inéditos y extraviados; además, será homenajeado en la Feria Internacional de Libro de Guadalajara.

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