La película Coco de Disney recaudó en taquilla 1,098 millones de pesos y vendió 23.3 millones de boletos con un estreno masivo en 5,230 pantallas de las 6,633 que existen en el país acaparando 79% de las salas; un ejemplo del poder de Hollywood en nuestro país.

Además, las autoridades culturales mexicanas apoyaron con todo a Disney: le rentaron el Palacio de Bellas Artes por cerca de 400,000 pesos y montaron una gran exposición de Coco/Disney en la Cineteca Nacional, algo que nunca ha tenido una película animada mexicana.

Coco no es el culpable de todos los problemas del cine mexicano; sin embargo, sí ejemplifica el poder que tienen los estudios norteamericanos: de tal manera que la cantidad de pantallas en que se exhibió cine mexicano se redujo sustancialmente, al pasar de 15,163 en 2016 a 8,780 este año.

“Estados Unidos registró 88% de la asistencia en México, un punto porcentual más que en 2016, con 40% de los estrenos. El cine mexicano alcanzó 7% de los asistentes, tres puntos porcentuales menos que en 2016, con 21% de los estrenos. Los filmes latinoamericanos se mantuvieron con baja presencia, al registrar 0.2% del mercado, con 8% de los estrenos. Las cinematografías de otros países registraron 1% de la asistencia, con 10% de los estrenos”, reveló El Anuario del Cine Mexicano 2017, elaborado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).

A los estudios de Hollywood no les interesa distribuir cine mexicano, en el 2017 sólo Fox, que tuvo un año de 1,889 millones de pesos en ingresos, fue la única transnacional que lo hizo con un lanzamiento discreto de una película mexicana en 654 pantallas.

Mientras que Videocine, siguió en su labor de distribuir cine nacional de manera importante.

“El promedio de pantallas por lanzamiento de Videocine fue de 627, frente a 1,011 del registro anterior. Los estrenos mexicanos llevados a cabo por esta distribuidora alcanzaron 67% de la asistencia a cine nacional en el año”.

El cine mexicano no llega a los Estados

En 2017, la asistencia a cine mexicano se redujo en todas las entidades del país (excepto en la Ciudad de México), con una disminución total de 24% con respecto a 2016. La capital concentró 24% de la asistencia, seguida de Jalisco, 7%; Nuevo León, 6%, y Veracruz y Baja California, 5% cada uno. En diez estados se registró́ 1% de la asistencia nacional.

“Ninguna entidad tuvo la totalidad de los estrenos nacionales del año. En la Ciudad de México se estrenó́ 94%, pues no tuvo los lanzamientos de El cuarto de los huesos (estrenada en Tijuana, Baja California), La era de la desconexión (Estado de México), Loco Love (Coahuila, Hidalgo, Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz), Soy Nero (Baja California) y Un cuento de circo & A Love Song (Morelos).

Las entidades en las que se estrenaron menos películas fueron Campeche, con 18 títulos y 20% del total; Nayarit, con 20 y 23%; Tlaxcala, 21 y 24%, y Zacatecas, 24 y 27%”

Los estados donde el cine nacional alcanzó la cuota de mercado más alta fueron: Colima, Guerrero, Michoacán y Sinaloa, con 8%. En los que se registró́ la menor cuota de mercado fueron Nuevo León, con 5%, y en 11 entidades únicamente se llegó́ a 6%, entre ellas la Ciudad de México. La asistencia se concentró́ en la región Centro, con 43%, y las que tuvieron el menor número de asistentes fueron Norte y Sur, regiones donde únicamente se estrenó́ la mitad de las películas nacionales en el año.

Más producción… pero menos pantallas

El cine mexicano de alta expectativa comercial se estrenó́ en menos pantallas que el año anterior: en 2017 sólo un título se lanzó́ en más de 2,000 pantallas, frente a cuatro en 2016. En 1,001 a 2 000 pantallas hubo dos estrenos frente a cinco del conteo pasado. El mayor incremento con respecto al año anterior se dio en el rango de 501 a 1,000 pantallas. En 2017, 28% de los lanzamientos se hizo en 11 a 100 pantallas y 45% en 1 a 10 pantallas.

“En 2017 se estrenaron 88 películas mexicanas, la tercera cifra más alta en tres décadas, sólo detrás de los 101 estrenos en 2013 y los 90 lanzamientos en 2016. En los últimos ocho años los estrenos nacionales se han incrementado en 81%. Sin embargo, a diferencia de 2016, cuando nueve películas mexicanas se estrenaron en más de 1,000 pantallas, este año sólo fueron tres”.

En los últimos años no se ha observado una constante en la asistencia a cine nacional en determinada época del año; por ejemplo, en 2017 la mayor afluencia fue en agosto (21%) y febrero (17%), mientras que en 2016 fue de 3% y 6%, respectiva mente. En el caso de los estrenos mexicanos, octubre con 15% y noviembre con 9% siguen siendo los meses con el mayor número de espectadores”.

Los géneros comedia y comedia romántica registraron 85% de la asistencia, con 17% de los estrenos. Las películas documentales llegaron a 36% de los estrenos, el porcentaje más alto por género, aunque sólo captaron 0.6% de la asistencia a cine mexicano.

DATOS

Este año se contabilizaron 338 millones de asistentes a salas de cine en el país, la cifra más alta en la historia reciente de la cinematografía mexicana. En los últimos ocho años se ha registrado un incremento de 77% en este rubro, debido al importante desarrollo de la infraestructura de exhibición en el país.

Hubo 424 estrenos en salas comerciales, 4% más que en 2016, la cifra más alta desde 1994 cuando en el país se introdujo el modelo multiplex.

Con 41% de los estrenos, las películas con clasificación B tuvieron 56% de los asistentes. Tenemos la carne, de 2017, ha sido la única película mexicana estrenada con clasificación D desde que inició este registro en 2010.

Los géneros comedia y comedia romántica registraron 85% de la asistencia, con 17% de los estrenos. Las películas documentales llegaron a 36% de los estrenos, el porcentaje más alto por género, aunque sólo captaron 0.6% de la asistencia a cine mexicano.

vgutierrez@eleconomista.com.mx