De México a Qatar, después a Puerto Rico, Bali, Indonesia y hasta China, así es Liliana Ojeda, chef trotamundos que ahora está de regreso en nuestro país y al frente del restaurante Helena.

“Terminando la escuela me llegó la propuesta de irme a un hotel en Qatar y me fui… la ignorancia es atrevida (risas) y terminé en el Market del chef Jean-Georges y después en el Spice con especialidad asiática y luego, llegó otra oportunidad y viajé a Puerto Rico”, dijo en entrevista la chef del espacio cuyo nombre es en homenaje a Helena de Troya.

Pero Liliana Ojeda no se quedó quieta y un día se le acercó un empresario que vivía en China y le contó que abriría un restaurante de cocina mexicana en aquel país y volvió a hacer maletas.

“Se llamaba El Caliente, el primero de cocina mexicana en Dongguan y tenían otro en Hong Kong y yo me movía entre los dos y a los chinos les gustaba mucho nuestra cocina. Me apasione de la riqueza de la comida china, técnicas y producto”, dijo Ojeda.

Cocina del mundo

Tiempo después, regresó a México y tras su participación en un Iron Man, sí, la chef, también es deportista, Liliana Ojeda decidió aceptar la cocina de Helena, restaurante que fusiona sabores mediterráneos con comida mexicana y de otros países utilizando ingredientes como el coco, cúrcuma, galanga, hoja de kaffir, chiles thai con pesca del día desde Ensenada, ostiones del Pacífico y la magia que provoca la leña y carbón para platillos ahumados.

Helena se encuentra dentro de Commvnitas, espacio que alberga moda, gastronomía, mezcal y una barra de café. Mientras que en el primer piso está el restaurante cuya arquitectura se inspira en el Mediterráneo; sus muros con arcos están recubiertos por Chukum, (una resina que crece en la región de Yucatán y una técnica prehispánica que utilizaban los Mayas), sus cortinas de henequén, tejidas por artesanos mexicanos y en el centro tienen la silueta de una serpiente de yute, recubierta por bambús.

¿Qué esperar de Helena?, “una cocina rica”, me dijo la Chef Liliana Ojeda, quien aseguró que espera sorprender al comensal con su experiencia por el mundo.

“No estamos casados con alguna técnica, tendencia o tipo de cocina, me interesa fusionar todo lo que he aprendido en mis viajes reinventado algunos platillos con lo que hay en México y espero que la gente se abra a la experiencia de comer en un lugar tan especial como Helena”, comentó.

La tarde comenzó con un shot Lakza de camarón, caldo con jengibre, Lemon grass y leche de coco, así como un Papadin, una masa de la india especiada con anís rellena de ceviche de piña rostizada.

Le siguió un aguachile Helena, negro y verde de camarón que comparte espacio con rábano, sandía y pepino que envidiarían en Sinaloa y un bowl con tártara de papaya ahumada y jengibre.

Foto EE: Cortesía / Vicente Gutiérrez
Foto EE: Cortesía / Vicente Gutiérrez

Además, llegaron a la mesa unos Sates de pollo al grill encacahuatado un poco picante y un tamalito de arroz, es una versión de un platillo en Indonesia, donde lleva un chile que se llama pico de pájaro, pero en México, utiliza el chile piquín.

“Todos los platillos de Helena están aterrizados en México, digamos que tropicalizados en diferentes niveles”, explicó la chef, que de inmediato ofreció ostiones a la Rockefeller,  frito, agridulce y uno más al carbón.

Resaltan los distintos aromas, las especias, las técnicas y las cocciones lentas cuidadas en la cocina de Helena. Pero apenas fue el preludio de un viaje por sabores de Asia, Oriente Medio y México.

El plato Helena incluye pulpo al carbón, camarones jumbo estilo simbal, langosta, brochetas de boquerones asados, pan pita, lechuga a la parilla, elotitos, pescado a la parrilla (o zarandeado) entre otras sorpresas.

Los tacos árabes de Porkbelly al carbón por  con cebollitas caramelizada acompañados de salsa macha que se volverán uno de sus platillos consentidos.

Para terminar, llega el Key Lime Pie con frutos rojos y el colosal pastel de chocolate que enamora en el cierre de una comida memorable.

Foto EE: Cortesía / Vicente Gutiérrez
Foto EE: Cortesía / Vicente Gutiérrez

Helena es un restaurante que apuesta por una cocina global, pero con toques locales, que por la noche se convierte lugar para escuchar música y beber cocteles como el Chukum: ponche de ron, maracuyá, guayaba y piña o el BA- LAAM con tequila, Campari, reducción de Jamaica y jengibre.

¿Dónde está Helena?

  • Havre 42, Col. Juárez.
  • Ticket Promedio: 650 pesos
  • Instagram: @helena_cdmx

vgutierrez @eleocnomista.com.mx

kg