El periodismo está considerado como actividad esencial en esta época y de acuerdo a datos de Reporteros Sin Fronteras. Hasta el momento se han registrado 18 fallecimientos entre reporteros y trabajadores de las áreas de comunicación en México. Y es dentro de este marco de riesgo por posibles contagios del virus SARS-CoV2 que 9 fotoperiodistas nos cuentan cómo ha sido su labor en estos tiempos de crisis sanitaria. Este es el testimonio de Lucía Flores, del periódico El Financiero y Obturador.MX.

Trabajar en estos momentos sido un examen final constante de todo lo que he aprendido durante la carrera y con mis compañeros. Sé que no me puedo equivocar, porque si me equivoco, lo más probable es que me contagie y ya no pueda seguir en la cobertura. Fotografía: Lucía Flores

1. Un hombre en Nezahualcóyotl, Estado de México es trasladado por paramédicos para ser llevado al hospital, ya que presenta síntomas de Covid-19. Su vivienda se encontraba en un tercer piso y las escaleras eran muy estrechas para poder bajarlo con la camilla. Foto: Lucía Flores / El Financiero

Trabajar en estos momentos ha sido un examen final constante de todo lo que he aprendido durante la carrera y con mis compañeros. Sé que no me puedo equivocar, porque si me equivoco, lo más probable es que me contagie y ya no pueda seguir en la cobertura".

—¿Qué ha significado para ti cubrir estos momentos?

—Ha sido un examen final constante de todo lo que he aprendido durante la carrera y con mis compañeros. Sé que no me puedo equivocar, porque si me equivoco, lo más probable es que me contagie y ya no pueda seguir en la cobertura.

—¿Cómo has llevado cada día de cobertura?

—Ha sido muy pesado, pero he tratado de llevarlo de la mejor manera posible, desde el hecho de ver que es lo que tengo que hacer, como me tengo que cuidar, como tengo que comer. Yo no acostumbraba a desayunar y a partir de la pandemia, todos los días desayuno porque sé que si traigo las defensas bajas es más probable contagiarme.

Por otro lado, fomento una muy buena comunicación con mis jefes. A raíz de la pandemia detonó esa parte entre ellos y yo, quien les pedía que defendieran la chamba que yo hacía en la calle y ellos peleando en la junta para que esta se publicara.

Todos los días salgo con miedo. Todos los días regreso a mi casa diciendo: seguro ya me contagié y pienso en qué fue lo que hice y cómo lo hice. La verdad, el punto es aprender a controlar el miedo y canalizarlo en hacer un muy buen trabajo para que valga la pena. Fotografía: Lucía Flores

2. Una integrante de la A.C. El Caracol, ayuda a un hombre en situación de calle a ponerse un cubrebocas, ya que presentaba síntomas que, probablemente, eran de Covid-19. Foto: Lucía Flores / El Financiero

Todos los días salgo con miedo. Todos los días regreso a mi casa diciendo: seguro ya me contagié y pienso en qué fue lo que hice y cómo lo hice. La verdad, el punto es aprender a controlar el miedo y canalizarlo en hacer un muy buen trabajo para que valga la pena".

—¿Has sentido temor?

—Todos los días salgo con miedo y todos los días regreso a mi casa diciendo: “Seguro ya me contagié” Y pienso en qué fue lo que hice y cómo lo hice. La verdad, el punto es aprender a controlar el miedo y canalizarlo en hacer un muy buen trabajo para que valga la pena. Si ya estoy afuera, tiene que valer la pena y tengo que contar historias, no tengo que hacer fotos aisladas nada más.

—¿Qué te ha enseñado esta crisis?

—Pues que puede salir lo mejor y lo peor de las personas. En mi caso, esta crisis me enseñó que cuento con una red, especialmente de fotógrafas, con quienes se ha formado un grupo de contención, justo por esta parte de que la sociedad no tiene una cultura de la salud mental. El hecho de regresar de una cobertura y decir: “Yo venía al lado de un muerto al que le detectaron covid o iba en la ambulancia y murió alguien con covid o probable covid”. Ver demasiada gente muerta, es demasiado impactante y regresas a tu casa y no lo quieres contar ahí, porque de por sí tu familia o la gente con la que vives se preocupa por lo que haces, se queda más en este gremio y es a esta red de fotógrafas, increíblemente buenas, a quienes puedes decirles: Oye, hoy me siento mal y lo quiero platicar.

Esta cobertura me enseñó que hay una red de fotógrafas, increíblemente buenas, a quienes puedes decirles: Oye, hoy me siento mal y lo quiero platicar. Fotografía: Lucía Flores

3. Un bebé contagiado de Covid-19, es atendido en el Hospital Materno Perinatal Mónica Petrelini, en Toluca, Estado de México. Foto: Lucía Flores / El Financiero

Esta cobertura me enseñó que hay una red de fotógrafas, increíblemente buenas, a quienes puedes decirles: Oye, hoy me siento mal y lo quiero platicar".

—¿Qué dejará la pandemia y su presencia en tu vida personal y profesional?

—Para mí, hay coberturas con un antes y un después. Mi primera así, fue cuando empecé a hacer foto con las autodefensas en Michoacán. Y esta cobertura, profesionalmente, fue para demostrar que puedo hacer muchas cosas, que puedo hacer texto, que puedo hacer foto, que puedo hacer video y que puedo contar historias. Al final del día, creo que la mayoría, o hablando por mí, soy fotógrafa no para hacer conferencias de prensa, soy fotógrafa para contar historias, claro, las conferencias son el precio que tenemos que pagar para poder contar estas historias.

Y en la parte personal, soy egresada de ciencias de la comunicación de la UNAM y con esta cobertura fotográfica de la pandemia, tengo luz verde para poder titularme. Entonces estoy matando dos pájaros de un tiro. Me sirvió también para darme cuenta que en lo profesional había cosas que no estaba haciendo bien, como no comer sano. ¿Cada cuándo limpiábamos nuestro equipo? Ese tipo de cosas las fui haciendo más consciente, entonces me deja para siempre el tener una mejor manera de trabajar.

Considero que el papel del fotoperiodismo es retratar lo que está pasando, porque al final del día las fotos que estamos realizando se convertirán en un documento social. El impacto que puede tener una foto es enorme y por eso creo que es importante retratar lo que está pasando en esta pandemia. Fotografía: Lucía Flores

4. Un trabajador de limpia, desinfecta áreas comunes en una unidad habitacional de la alcaldía Benito Juárez, para prevenir el contagio de coronavirus. Foto: Lucía Flores / El Financiero

Considero que el papel del fotoperiodismo es retratar lo que está pasando, porque al final del día las fotos que estamos realizando se convertirán en un documento social. El impacto que puede tener una foto es enorme y por eso creo que es importante retratar lo que está pasando en esta pandemia".

—¿Cómo imaginas la “nueva normalidad”?

—Me da miedo imaginarme la futura normalidad, porque me la imagino con muy poco contacto con la gente, muy pocos abrazos. En general los mexicanos y los latinos somos muy allegados, somos muy amorosos con nuestra familia, con nuestra pareja, con nuestros amigos. Entonces la nueva normalidad me da miedo, me da incertidumbre, pues me la imagino muy fría.

—¿Cambiará tu forma de trabajar?

—Sí, totalmente. Podré pelear por hacer más historias, decir: voy a hacer la conferencia que ustedes me van a mandar a hacer, pero ya vieron que sí tengo que contar y que lo puedo contar bien. Entonces seguiré buscando estas historias, que a veces nos come la agenda diaria y dejamos de hacer.

—¿Cuál ha sido el papel de fotoperiodismo en esta crisis?

—Considero que el papel del fotoperiodismo es retratar lo que está pasando, porque al final del día las fotos que estamos realizando se convertirán en un documento social. El impacto que puede tener una foto es enorme y por eso creo que es importante retratar lo que pasa en esta pandemia.

—¿Cuál ha sido tu papel en esta crisis?

—Mi papel en esta crisis ha sido hacer justo por lo que me dediqué al fotoperiodismo: buscar las historias con las que me gustaría lograr que más gente se entere de algo y generar aunque sea un pequeño cambio. Por ejemplo: ¿Los grupos vulnerables cómo están pasando la pandemia? ¿Y el personal médico? Al final mi trabajo es salir a las calles y tiene que valer la pena el riesgo.

Mi papel en esta crisis ha sido hacer justo por lo que me dediqué al fotoperiodismo: buscar las historias con las que me gustaría lograr que más gente se enterara y generar aunque sea un pequeño cambio. Fotografía: Lucía Flores

5. Hugo López, camillero del hospital 20 de noviembre y que falleció por Covid-19, es despedido por sus compañeros. Foto: Lucía Flores / El Financiero

Mi papel en esta crisis ha sido hacer justo por lo que me dediqué al fotoperiodismo: buscar las historias con las que me gustaría lograr que más gente se enterara y generar aunque sea un pequeño cambio".

Reflexión personal

Ha sido muy cansado. Nadie estaba preparado para la cobertura. En mi caso, cuando llegó la influenza yo iba en la prepa y duré guardada las tres semanas que nos recomendaron. Para mí era algo totalmente nuevo. También creo que otras de las reflexiones con las que me quedo es que difícilmente las exclusivas siguen existiendo, Nos tuvimos que empezar a mover con compañeros o con amigos, porque al principio la ciudad estaba muy sola y traemos equipo. Aprendimos a trabajar en equipo y regresamos a esa parte que de repente se había perdido.