En el Día Internacional del Tiburón, que se celebra este 14 de julio, el contexto para ellos es complicado. En México, por ejemplo, existen más de 100 especies que llegan a nuestros mares, viven, se reproducen o simplemente van de paso, de ellos 82 son reconocidos en la carta nacional pesquera.

“Tener tantas especies en un mismo régimen genera que la pesca se realice de forma indiscriminada”, asegura Renata Terrazas, vicepresidenta de Oceana México. Esto es un error porque no todas las especies se pueden manejar de la misma forma, la especialista explica que hay tiburones que al año ya se están reproduciendo, otros que tardan más y algunos que viven hasta 50 años; esta forma de actuar no reconoce la situación de vulnerabilidad y amenaza que enfrentan algunas especies.

La representante de esta organización asegura actualmente no hay una acción por parte del gobierno mexicano para atender esa situación pues, por ejemplo, solo decretar algunas especies para la no pesca como el tiburón peregrino, blanco y ballena, no es suficiente, “protegerlos va más allá de esto, hay que atender temas como el turismo, defensa de los hábitats en los que se reproducen, su resguardo y cuidar la contaminación de los mares”.

No se conoce el estatus de las especies

Terrazas explica que el primer paso para mitigar este problema es más información, esto abonaría a generar medidas adecuadas, tales como una política de restauración y trazabilidad que pueda identificar lo que se pesca del barco al plato y dar el verdadero nombre de lo que se está consumiendo.

En este sentido, Oceana presentó dos estudios, uno en el que se muestrearon pescaderías y establecimientos que reflejó que 1 de cada 3 pescados es diferente a lo que se está vendiendo, esto tiene impacto directo al bolsillo de los consumidores, en los propios pescadores con competencia desleal y también en la salud de los mares. Como dato adicional, 11 de las especies encontradas estaban en la lista roja de especies en peligro de extinción.

En otro estudio sobre la venta de bacalao, 1 de cada 3 no era el producto y la sustitución principal era con tiburón, entre ellos especies vulnerables y en peligro como el tiburón toro, coralino, zorro y sedoso, incluso se encontró tiburón martillo, especie que está a un paso de la extinción. La especialista señaló que esto además pasa dentro de la legalidad, al no haber restricciones claras.     

Históricamente ha habido una dificultad de lo que entendemos por pesca, esto se ha reflejado en las diversas autoridades en las que ha recaído el tema, hoy la responsabilidad y el llamado sería directamente para la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), pues emite la normativa correspondiente, esto debe ser acompañado de investigaciones científicas adecuadas sobre las poblaciones de tiburones, y debe estar a cargo del Instituto Nacional de Pesca (Inapesca); también está involucrada la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), que es la responsable de meter en una misma bolsa a las más de 80 especies reconocidas para pesca. “Al menos son estas tres autoridades involucradas que requieren generar la información para tomar decisiones”.

La propuesta hoy es general una Norma Oficial Mexicana de trazabilidad. El camino aún es largo, por ello también este esfuerzo debe estar acompañado por la consciencia ciudadana, así el llamado para los consumidores en general es que se involucren más en las propuestas y estrategias que se están impulsando para proteger nuestros mares, comenzar a exigir y hacer preguntas sobre lo que estamos adquiriendo, de dónde viene.

Por último, Terrazas dijo que es tiempo de romper con la tradición de odiar a los tiburones, que contrario a la imagen que representan, son muy vulnerables, “como seres humanos tenemos que asumir nuestro rol de guardianes de este mundo y darles voz. Necesitamos más aliados de los tiburones y los pescadores responsables”.

Más información:

Hay ciencia que respalda el uso de los mares para productos de consumo humano, pero esta debe ser acompañado de medidas de sustentabilidad para la pesca.

En el sitio de Oceana México se pueden encontrar los estudios citados y más información al respecto: https://mx.oceana.org/es

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