La diversidad genética hace complicada la labor de encontrar a un donador compatible, aunque pareciera que basta con que un familiar o amigo decida ayudarnos, la realidad es que es más complicado que eso. Por ejemplo, la diferencia a nivel genético entre algunos mexicanos es tan grande como la que hay entre un japonés y un alemán. De acuerdo con un estudio sobre la variación genética del mexicano publicado en la revista Science, México cuenta con 65 grupos étnicos diferentes.

En el estudio “The Genetics of Mexico Recapitulates Native American Substructure and Affects Biomedical Traits”, se utilizaron 1 millón de variantes de ADN, de la base de datos genómicos más grande hasta ahora realizada en poblaciones indígenas, los resultados sorprenden: por ejemplo, un seri, indígena del estado de Sonora, es tan diferente de un maya de la Península de Yucatán, como lo son un europeo del Mediterráneo de un chino.

Estos resultados tienen gran importancia médica para las más de 70 enfermedades de la sangre, como la leucemia, que pueden tratarse o incluso curarse con un trasplante de células madre. Para que esto sea posible se necesita un match genético, es decir, compatibilidad genética alta entre un paciente y un donador con el fin de que el cuerpo no rechace las células madre recibidas.

Actualmente, solo 30% de los pacientes encuentra compatibilidad genética suficiente dentro de su familia, el otro 70% necesita de la voluntad de un desconocido, por ello encontrar donadores compatibles de células madre para pacientes con enfermedades en la sangre se ha vuelto un reto. De aquí que surja la iniciativa Be the Match.

Be The Match es el registro de donadores de células madre más grande de todo el mundo, tiene su sede en Estados Unidos, pero desde hace tres años tiene una oficina en nuestro país.

El impacto de esto es grande. El doctor Alberto Olaya, jefe del programa de trasplante de médula ósea y terapia celular en el Centro Médico del Instituto Nacional de Pediatría, recordó que uno de los tratamientos que pueden curar a muchos de los enfermos de cáncer en la sangre, órganos linfáticos y otras enfermedades de la sangre, cuando han fracasado en terapias como quimioterapia, radioterapia o cirugía, es el trasplante de células troncales o madre.

¿Cómo funciona Be The Match?

Los donadores potenciales se encuentran en cualquier parte del país, incluso del mundo, de ahí la importancia de estos registros, dijo el especialista. Son campañas abiertas para obtener estos códigos genéticos y abrir las posibilidades para muchas personas.

Los requisitos para registrarse como posible donador son: tener entre 18 y 44 años, contar con buena salud, llenar un formato de consentimiento, frotar un cotonete en la mejilla y estar dispuesto a donar en caso de que se encuentre un match. La muestra se toma en fechas y lugares publicados en bethematch.org.mx/eventos o a través de sus redes sociales.

A pesar de que se considera un proyecto virtuoso, en México faltan donadores, actualmente se cuenta con una base de 15,000 personas registradas, de las cuales 84% tiene una coincidencia genética con un promedio de una a tres personas inscritas.

En tanto, 63% presenta nuevos tipos de antígenos, lo que significa que se están registrando en México donadores con información genética rara e incluso única. “En nuestro país requeriríamos hacer entre 3,000 y 5,000 trasplantes por año, sin embargo se hace apenas 10% de la demanda”, comparte el doctor Olaya.

En Estados Unidos hay más de 20 millones de donadores registrados, “los 15,000 en México es un número significativo pero insuficiente”, por ello el doctor hace la invitación para que la gente se una a este esfuerzo.

“Se trata de que nuestro país tenga una vocación de donación, nos inscribamos en gran número en la página bethematch.org.mx o llamemos al (01) 55 4169 6818 y podamos tener representatividad de todas las diversidades génicas. Esto nos permitiría disponibilidad de donadores que a la vez otorguen la posibilidad de una curación a un paciente que en otras condiciones no puede tener”.

Agregó que Be the Match cuenta con las herramientas y mecanismos que garantizan la autonomía del donar, sin coerción de ningún tipo, “el donador siempre tiene conciencia del destino final de sus células. Después de un tiempo razonable y de acuerdo a la legislación, si el trasplante es exitoso, trasplantado, y el donador pueden conocerse. Compartir el festejo de estar vivo lo hace un evento incomparable”.

¿Cómo se lleva a cabo la donación?

De todas las donaciones, la de células madre es la más benevolente, dijo el especialista, ésta tiene pocos efectos secundarios y  no quita ninguna funcionalidad u operatividad al donador, incluso el organismo tiene la capacidad de regenerar estas células que el donador ha ofrecido a su receptor. “En menos de siete días se recuperan las células que se donaron”.

En entrevista para El Economista explicó que la médula ósea es el lugar de origen para las células madre y existen dos formas de obtenerlas: a través de una punción, con agujas de no más de 2 milímetros de espesor, “entramos al tejido pulposo que está en medio del hueso y a través de una especie de ordeña se obtiene la cantidad de células necesarias. No es doloroso y se hace bajo anestesia”. Otra forma es a través de la sangre periférica, como cuando donamos plaquetas, “se hace una movilización (sacar las células madre de donde se alojan para que circulen por la sangre a través de medicamentos aplicados días previos), posteriormente el paciente es conectado a una máquina que se encarga de separar las células que se quieren. Cabe mencionar que no hay pérdida de componente sanguíneo, ni quedan anémicos, ni pierden plaquetas”.

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