La expectativa se cumplió y una sórdida historia de narcotráfico fue la gran ganadora de la LIII edición de los premios Ariel. Se trata de El infierno, de Luis Estrada, la cual se llevó nueve de los 14 premios a los que estaba nominada.

Joaquín Cosío, quien interpretó a El Cochiloco, abrió los galardones en la categoría de Mejor Coactuación Masculina. Le siguieron los reconocimientos para El infierno a Mejores Efectos Especiales, Mejor Maquillaje, Mejor Diseño de Arte, Mejor Sonido y Mejor Edición. También ganó los premios al Mejor Actor Damián Alcázar, el protagonista, superó al español Javier Bardem por Biutiful así como los premios a Mejor Director y Mejor Película.

Estrada, en su discurso de agradecimiento, se unió a todas las voces que se han pronunciado en contra de la que calificó como una guerra absurda contra el narcotráfico y afirmó que asistirá a la marcha por la paz, la cual culminará el domingo en la plaza del Zócalo de la ciudad de México y en varias ciudades mexicanas.

El niño Christopher Ruiz Esparza de Abel, dirigida por Diego Luna, se adjudicó el Mejor Actor Revelación, quien dedicó su premio a todos los que confiaron en él, incluido el director del filme.

Ofelia Medina, por Las buenas hierbas, le ganó el Ariel a Mejor Coactuación Femenina a María Rojo de El infierno. La ganadora invitó a los mexicanos a la marcha por la paz y reiteró que los ciudadanos deberían exigirle al gobierno que no gaste los recursos en una guerra contra el narcotráfico, sino en educación y salud.

Año bisiesto, de Michael Rowe, ganadora de la Cámara de Oro en el Festival de Cannes, se llevó el premio a Mejor Ópera Prima, mientras que en la categoría de Cine Iberoamericano tuvo un empate entre la cubana José Martí: el ojo del canario, de Fernando Pérez y la española También la lluvia, de Icíar Bollaín, protagonizada por Gael García Bernal.

Chicogrande, de Felipe Cazals, quien le seguía en nominaciones (8) a El infierno, fue la gran perdedora, ya que no obtuvo ningún Ariel. Abel, del debutante director Diego Luna, se llevó dos premios: Mejor Actor Revelación y Mejor Guión. Al recibir este último, Luna lo dedicó a su madre, quien murió cuando él era niño.

Biutiful, de Alejandro González Iñárritu, sólo obtuvo el premio a Mejor Fotografía, aunque tenía siete nominaciones.