Fabián Ghirardelly, Country Manager de Kantar Worldpanel México y especialista en investigación de mercado, opina que al hablar de etiquetado primero se debería alinear la expectativa de lo que se quiere conseguir. “Si se quiere regular la obesidad o temas de fondo de salud, me parece que se quiere tapar el sol con un dedo; para ello, se requiere de una infinidad de acciones y a largo plazo, pues es un tema que se ha agudizado los últimos 20 años”.

En entrevista asegura que el tema de expectativa sobre el etiquetado se debe discutir, evaluar, cimentar y preguntarnos hasta dónde queremos llegar con esto, además, tenemos que revisar la evidencia.

En el mundo no hay otra referencia como la que se pretende en México más que en Chile, cuando nos vamos a los datos, aprendemos varias cosas:

Primero, que efectivamente, en el corto plazo se tuvo una reducción en la compra, pero esto fue sólo alrededor de dos o tres meses, cuando se analizó un año de historia 80% de las categorías recuperaron su volumen de producción, es decir, se recuperó el consumo.

Otra cosa aprendida es que las góndolas se llenaron de sellos y con sellos en tantos productos, ya no se discrimina y por lo tanto ya no funciona, “es tan estricto, que al final todos los productos van a tener uno”.

Después, los fabricantes intentaron reformular, pero los productos al usar sustitutos ya no tuvieron el mismo sabor ni consistencia, ya no era el mismo producto. Para la industria, esta no fue la respuesta.

Desde el punto de vista de Ghirardelly, el etiquetado busca incidir en los productos con más altos niveles de azúcar; sin embargo, para estos productos no será ninguna sorpresa que contengan el sello y no habrá ningún nivel de afectación, por ejemplo, “un helado que está al extremo de las calorías, ya sabemos que las contiene y de todas maneras nos lo comemos porque estamos buscando placer”. Los alimentos en los que sí tienen impacto, dijo, serán aquellos donde se tiene un concepto de muy saludable, esos productos si decepcionan cuando aparece un sello.

Finalmente, aseguró que informar siempre será bueno y ciertamente el etiquetado como lo concebimos hoy no aporta nada, “la mirada de comunicar mejor me parece que es la correcta y debería ser la esencia del proyecto, de ahí a creer que esto generará un cambio de hábito radical en México y por lo tanto, resolver temas de salud es llevar esto muy lejos y me parece pretensioso”.

Concluyó que para tener un verdadero cambio debe haber acciones de educación, actividad física, fomento de la cultura del movimiento y otras estrategias que vayan de la mano.

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