Era 19 de septiembre de 1985, el reloj marcaba las 7 horas con 17 minutos; la ciudad de México comenzaba a ser testigo de uno de los desastres más brutales que haya tocado al país en muchos años. Los mexicanos fueron sorprendidos por un violento movimiento telúrico que marcó la historia del país.

Un terremoto que alcanzó una magnitud de 8.1 grados Richter acabó con la vida de miles de ciudadanos, destruyendo centenares de edificios y dejando cuantiosos daños materiales.

Todos los ciudadanos lo vivieron de diferente forma. A algunos las circunstancias los favorecieron y no sufrieron tragedias mayores, pero otros no corrieron con la misma suerte y perdieron la vida, a algún ser querido o quedaron en el total desamparo.

Desde ese día la vida de los mexicanos cambió por completo, un momento de desastre nacional histórico. El número preciso de muertos, heridos y daños materiales nunca se conoció con exactitud y sólo existen estimaciones que van desde los 3,192 (cifra oficial) hasta los 20,000.

Los daños fueron calculados en 8,000 millones de dólares, 250,000 personas sin casa y 900,000 que tuvieron que abandonar sus hogares. Las tareas de rescate se prolongaron hasta el mes de octubre, y las de remoción de escombros hasta 10 años después. Este 2015 aún existen campamentos derivados de los sismos.

Los Días del Terremoto

A 30 años de lo sucedido, el Museo del Estanquillo conmemora este acontecimiento natural que cambió a la capital del país y a sus habitantes, con la exposición Los días del terremoto, compuesta por 90 piezas entre libros, documentos históricos, fotografías, caricaturas, instalaciones de audio y video de artistas como Manuel Álvarez Bravo, Bob Schalkwijk y Rogelio Naranjo, entre otros.

El objetivo de esta muestra es analizar las repercusiones culturales de este fenómeno natural a partir de tres núcleos temáticos titulados Las profecías de la tierra , A golpe de pico y pala: la sociedad civil toma los poderes y Escenas de una ciudad reconstruible .

Los pasillos del museo encarnan una situación lamentable que lastimó a México en aquellos tiempos, mostrando fotografías en donde se reflejan las caras de dolor o de desesperanza después de tan desastroso acontecimiento.

Muestran aquellas lecturas tomadas a la llegada del terremoto, así como el sismógrafo que captara el momento en que comenzara todo.

Imágenes en caricatura y fotografía del Hotel Regis, que fuera el más prestigioso y mejor ubicado en esa época. El inmueble más recordado del sismo del 85, que en aquel fatídico jueves se derrumbase, provocando el rompimiento de sus instalaciones de gas y detonando un incendio que complicó la salida de sus huéspedes.

Consta de portadas de los grandes periódicos de renombre de aquellos tiempos en los que su primera plana toca el tema del llamado por la prensa El desastre nacional más grande de la historia .

El público asistente al Museo del Estanquillo podrá observar el traje original de Superbarrio, personaje que surge a raíz de la Asamblea de Barrios para luchar contra los ?desalojos y asegurar el derecho a la vivienda en las zonas más afectadas por el sismo.

Entre los artistas que se incluyen en la exposición podemos mencionar a Rubén Ortiz Torres, Germán Venegas, Bob Schalkwijk, Manuel Álvarez Bravo, Fabrizio León, Pedro Valtierra, Carlos Mérida, Vicente Rojo, Rafael Barajas el Fisgón, Rogelio Naranjo, Helio Flores, Rius, Amor Muñoz, Paloma Torres, Francisco Castro Leñero, Mónica Mayer, entre otros.