El volcán Popocatépetl presentó una violenta explosión que ha alertado a los habitantes, principalmente de Puebla y del Estado de México. “Lo que puedo compartir, es que ésta es la actividad normal de un volcán activo de tipo estratovolcán poligenético, con muchos periodos de actividad desde que se formó”, dijo Ana María Soler, jefa del Museo de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

A pesar de que la actividad se encuentra en parámetros antes vistos, las imágenes, caída de cenizas, fragmentos balísticos y sensación en las zonas aledañas preocupan a la población. Por ello, información científica y puntual sobre lo acontecido se hace indispensable.

La explosión se registró el pasado 18 de marzo a las 9:38 de la noche. En el último reporte del 19 de marzo se explica que ésta alcanzó 4 km de altura, arrojando fragmentos incandescentes hasta 2.5 km sobre las laderas, lo cual provocó incendios en la zonas de los pastizales, además de 139 minutos de LPs (eventos de periodo largo como exhalaciones, trenes de exhalaciones y explosiones) y tremor (terremoto característico de los volcanes, causado por el movimiento del magma).

Actividad reciente

Los sistemas de monitoreo, conjuntamente con la UNAM, identificaron también 117 exhalaciones de baja intensidad, acompañadas de una emisión de vapor de agua, gas y en algunas ocasiones ligeras cantidades de ceniza.

El 15 de marzo pasado, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la UNAM, con apoyo de la Policía Federal, realizaron un sobrevuelo de reconocimiento al volcán para conocer el estado actual del cráter interno y determinar los cambios producidos en éste, particularmente como consecuencia de las explosiones ocurridas los días 13 y 14 de marzo. El resultado fue que el domo número 82 ha sido destruido totalmente y que el cráter interno mantiene su diámetro de 300 metros, con una profundidad de 130 metros.

Un domo es una pequeña masa bulbosa de lava. A medida que ésta se enfría, se endurece, y le da al volcán su forma de domo o cúpula. Debido a la posibilidad de acumulación de presión de gas, el domo puede a lo largo de su historia sufrir erupciones explosivas. Éstos son uno de los principales rasgos de estratovolcanes en todo el mundo. El Cenapred ha señalado que actividad similar se puede presentar de nueva cuenta, produciendo la aparición de un nuevo domo que se destruiría con explosiones similares a las ya observadas.

Por lo anterior, las autoridades exhortaron a no acercarse al volcán, sobre todo al cráter, por el peligro que implica la caída de fragmentos balísticos. También en caso de lluvias fuertes, recomendaron alejarse de los fondos de barrancas por el peligro de flujos de lodo y escombro.

El Semáforo de Alerta Volcánica del Popocatépetl se encuentra en AMARILLO FASE 2. Los escenarios previstos para esta fase son:

1. Que continúe la actividad explosiva de escala baja a intermedia.

2. Lluvias de ceniza leves a moderadas en poblaciones cercanas.

3. Posibilidad de flujos piroclásticos y flujos de lodo de corto alcance.

Las cuentas oficiales para estar atentos a la información oficial son: www.gob.mx/cenapred y @CNPC_MX

nelly.toche@eleconomista.mx