Seis turistas de distintas nacionalidades fueron detenidos por autoridades judiciales en la zona arqueológica de Machu Picchu, en Perú, acusados de dañar la zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

Se trata de dos turistas argentinos, una francesa, un chileno y dos brasileños, quienes el pasado domingo, según los reportes, ingresaron por la noche para pernoctar en el interior de la zona patrimonial y transgredieron el área restringida del Templo del Sol y uno de ellos, de nacionalidad argentina y de nombre Nahuel Gómez, confesó haber extraído una piedra del muro, misma que al caer provocó una hendidura en el piso.

Por si fuera poco, en este mismo sitio construido con bloques de granito y con una antigüedad aproximada de 600 años, fueron encontradas heces fecales atribuibles a los detenidos.

Por estos hechos, cinco de ellos será deportados de manera inmediata, mientras que el de apellido Gómez permanece detenido por las autoridades peruanas y compareció en una audiencia judicial para iniciar un juicio por daños al patrimonio cultural. La ley peruana establece penas de al menos cuatro años para quien cometa este delito.

Las autoridades llevaron a los otros cinco detenidos a la Unidad de Seguridad del Estado de Cusco, a 80 kilómetros de Machu Picchu, donde los responsables de Migración y del Poder Judicial de la entidad decidirán cuál será el proceso del detenido y en qué momento será deportado el resto de los implicados.

En el caso de México, el artículo 52 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos prevé sanciones de tres a 10 años de prisión a quien dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, y multa hasta por el valor del daño causado. (Con información de AFP)