El pasado 2 de abril se publicó el decreto por el que el presidente Andrés Manuel López Obrador ordena la extinción o terminación de los fideicomisos públicos, mandatos públicos y análogos, ¿cómo afecta este decreto a la ciencia, tecnología e innovación del país?

“A partir de la Ley de austeridad republicana, La Ley de presupuesto y el propio decreto, en relación con los fundamentos propios del breve documento, no resulta aplicable para los Fondos de Ciencia y Tecnología”, explica Jorge Espinosa Fernández, asesor y consultor independiente en temas de Ciencia, Tecnología e Innovación.

En entrevista para El Economista, expone que, en la Ley de presupuesto, se reconoce que los fondos establecidos con la Ley de Ciencia y Tecnología (CyT) utilizan la figura de fideicomiso y tienen un régimen legal diferente, además, está reconocido en el presupuesto y están sujetos a presentar su información ante la Secretaría de Hacienda. “Esto se cumple, porque la mayoría de los fondos están contenidos en la Ley de CyT”.

En términos de la Ley de Ciencia y Tecnología se tienen dos tipos de fondos como instrumentos para que el gobierno federal apoye a la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) y ahora también a las humanidades, uno donde el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) es el fideicomitente, otros son los de investigación científica y desarrollo tecnológico, en donde los Centros Públicos de Investigación son los fideicomitentes.

Además, se tienen fondos sectoriales, que establecen convenios entre el Conacyt y otras dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente, y están los orientados a la innovación y desarrollo tecnológico. Lo mismo aplica a fondos mixtos, pero entre los estados y el Conacyt.

El especialista asegura que estos fondos tienen gran beneficio para la ciencia porque son multianuales, entonces “los recursos entran a un fondo con un destino garantizado y acorde a los tiempos que la ciencia lo requiere. Este es uno de los grandes logros y méritos de la Ley de ciencia y Tecnología...( ) Permite la descentralización que reconoce la enorme pluralidad de actividades en investigación y ciencia, y que requiere de muchos sectores. Es la manera de apoyar las necesidades de conocimiento en todo el país y no sólo eso, las necesidades de la sociedad que se apoyan con estos fondos”.

[email protected]