La antigüedad de la cocina catalana se remonta al siglo XIV, pues los primeros libros de cocina escritos en España fueron redactados en catalán en el año de 1324.

En estos días, la cocina catalana está pasando por sus mejores momentos, con nombres tan conocidos como Ferrán Adrià, los hermanos Roca y el recién fallecido Santi Santamaría.

En México, en el año de 1982, un grupo de catalanes radicados en este país convencieron a un gran chef catalán, Pepe Mestre, a que diseñara un menú de platillos de aquella región, con base en los productos de los mares nacionales, tan ricos y variados.

Así nació Costa Dorada (Ejército Nacional 648, Colonia Polanco, teléfonos 5545-3086, 5531-1277), inspirado en el restaurante madrileño La Dorada, cuya especialidad es el pescado a la sal, misma receta que adoptó el chef Mestre, convirtiéndose también en la especialidad más importante del restaurante mexicano.

En la actualidad, el negocio es manejado por dos hijos de uno de los socios fundadores, Marta y Carlos Fuentes, ambos abogados, pero que comparten la misma pasión por la cocina que los catalanes originales que vieron nacer este negocio culinario.

En la cocina fungen como jefes Nicolás Hernández y Venancio Ortiz, comandando los cocineros y ayudantes que producen las sabrosas especialidades de corte catalán.

El delicioso banquete marino fue éste:

La bebida indicada, ideal por las altas temperaturas que estamos padeciendo: vino blanco gallego Albarinho Pazo San Mauro 2010, de brillante color amarillo pajizo, aromas de frutas blancas frescas y cítricos.

Para entretener el hambre, bocadillos de cazón rebozados con un toque de ojo, sazonados con cuatro aderezos, una salsa de jitomate, cebolla y chile de árbol seco, una mayonesa hecha en casa, otra mayonesa de ajo (alioli), y finalmente la peixerot (pescador en catalán), de jitomate, ajo, cebolla, aceite de oliva, mostaza y perejil.

Los ostiones cultivados pueden ser algo sosos, para mí los mejores y más delicados son los naturales de la Laguna de Tamiahua (tam-yan-ja, lugar de mucha agua en huasteco) de Tuxpan, Veracruz, famosos por su sabor suave.

Al restaurante los entregan dos o tres veces a la semana, garantizando su frescura, y como mejor saben es con unas gotas de limón y otras de salsa Tabasco.

La sepia es un molusco cefalópodo, con un cuerpo oval de unos 20 centímetros de longitud y 10 tentáculos irregulares, proveniente de las costas del sur de Portugal, preparado a la plancha con aceite de oliva, ajo y perejil, de consistencia un poco dura, pero con mucho sabor.

El steak de camarón, un platillo muy tradicional del restaurante, se forma con camarones aplanados y enrrollados, cocinados con mantequilla, vino blanco y pimientos rojos.

El plato principal, y la estrella indudable de la tarde: los langostinos de río veracruzanos a la plancha, preparados con ajo finamente picado, rodajas de chile guajillo, vino blanco y unas gotas de limón.

Los postres: higos al oporto con naranja y miel de abeja, y flan de cajeta, una especialidad del lugar.

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