Durante la presentación virtual del nuevo Programa de Becas Nacionales Conacyt, encabezada por María Elena Álvarez Buylla, llamó la atención que los comentarios de la audiencia en su mayoría eran denunciando agravios contra el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), uno de los 26 Centros Públicos Conacyt.

La usuaria Fer Valdés, dijo: “Una de las fortalezas del CIDE es la participación colegiada, ¿por qué la dirección del Conacyt quiere hacer a un lado a su comunidad? ¿En qué otros centros se busca un mayor control vertical? ¿Por qué insisten en mantener al actual director del CIDE a pesar del rechazo de su comunidad y de la comunidad académica nacional e internacional? #YoDefiendoAlCIDe #AsaltoAlCIDE.

El asunto gira en torno a que la titular de Conacyt convocó  a la Asamblea General de Asociados del Centro de Investigación y Docencia Económicas el próximo viernes 14 de enero para modificar diversos artículos del Estatuto General de ese Centro Público.

Pero ese llamado ha sido calificado como “ilegal”, pues para lograr esa sesión, las propuestas debieron ser aprobadas previamente por el Consejo Académico del CIDE, donde hay representantes de los profesores y directores de divisiones.

Lo que se pretenden es aprobar reformas a los artículos 29, fracción IV; 30, párrafo tercero; 34, fracción III; 36, fracción II; 37, fracción II; y 42, fracciones II, III, IV y V del Estatuto General CIDE. Algunas de estas modificaciones pretenden alinear los estatutos para que José Antonio Romero Tellaeche pueda ser director de la institución, dado que no ha sido bien recibido por la comunidad académica de esta institución, además, se quitarían todas las facultades al Consejo Académico y lo limitan a ser un órgano que emita opiniones, entre muchas otras.

Álvarez Buylla reiteró hoy que la asignación de becas será “universal”, para todos los que sean aceptados y cursen estudios de licenciatura, maestría y doctorado dentro de los Centros Públicos de Investigación y que además serán exentos de pagos o cuotas. Esto también preocupa a la comunidad, pues para que esto suceda, nuevamente tendrá que haber una serie de modificaciones que le restarán voz y voto a los órganos colegiados de las instituciones para otorgarlo exclusivamente al Conacyt. 

nelly.toche@eleconomista.mx