Leonardo Augustus Patterson fue sentenciado por un juzgado alemán por fraude, al vender la reproducción de una cabeza olmeca como una pieza prehispánica originaria de México. Patterson es un controvertido dealer de arte que desde la década de los 60 se dedica sobre todo a comerciar con arte precolombino. En 1997, Leonardo Patterson presentó en Santiago de Compostela, España, una exposición con presuntas piezas de origen prehispánico originarias de varios países americanos, a la que denominó La Cultura en el Tiempo. América Prehispánica.

En el 2007, el INAH tuvo conocimiento del catálogo de dicha exposición. Del primer análisis realizado por parte de los expertos del instituto, se determinó que en la colección existía patrimonio arqueológico mexicano.

En virtud de lo anterior, el INAH solicitó a la Procuraduría General de la República (PGR) llevar a cabo trámites legales tendientes a recuperar dicho patrimonio. En vista del compromiso de las autoridades nacionales con la defensa del patrimonio cultural, especialistas mexicanos se trasladaron a Alemania entre el 1 y el 20 de marzo del 2010, a fin de inspeccionar físicamente la colección y corroborar el peritaje. Los expertos determinaron que del total de 1,029 objetos que se atribuían a culturas prehispánicas que habitaron en el actual territorio mexicano, 691 forman parte del patrimonio arqueológico mexicano y 252 son objetos de reciente manufactura: son falsos.