Lectura 3:00 min
Sheinbaum debe proteger la soberanía de México, no la de Irán
Eduardo Ruiz-Healy | Ruiz-Healy Times
El lunes pasado Donald Trump lanzó en Truth Social una amenaza simple y brutal al anunciar que, “con efecto inmediato”, cualquier país que haga negocios con Irán pagará un arancel del 25% sobre “todos y cada uno” de los negocios que realice con Estados Unidos, y añadió que su orden es final y concluyente”. Es un ultimátum que obliga a todos los países a escoger entre Irán y el mercado estadounidense.
El objetivo real es los grandes socios de Irán. China, el principal blanco, ha superado 50,000 millones de dólares de intercambio comercial total con Irán; es su mayor cliente petrolero y proveedor de bienes de capital. Los Emiratos Árabes Unidos (EAU), con 18,600 millones, son el nodo logístico clave, ya que buena parte de lo que Irán consume pasa primero por sus puertos para sortear restricciones. Irak registra 9,000 millones. Turquía e India superan juntos los 12.000 millones. Brasil ha buscado llevar su relación a 10,000 millones.
México es otra historia: exporta a Irán apenas 331,000 USD, lo que representa el 0.00006% de sus exportaciones; e importa 2.38 millones USD, equivalentes al 0.00043% de sus importaciones. El intercambio total es de 2.71 millones de dólares, equivalente a 0.0002% de su comercio exterior. Aun así, el decreto de Trump podría afectar al 84% de las exportaciones a EU protegidas por el T-MEC.
El mercado, por ahora, no entró en pánico. El lunes el peso abrió en 17.97 por dólar y ayer se movió entre 17.83 y 17.85. Bloomberg y El Financiero atribuyen parte de esa calma al dato de inflación de EU (2.7% anual), que debilitó al dólar ante la expectativa de recortes de la Reserva Federal. Pero la calma cambiaria no elimina el riesgo: solo lo aplaza.
El costo real se queda en EU y termina donde siempre termina: en los precios. Goldman Sachs estima que, si este nuevo arancel se aplica, el Índice de Precios al Consumidor subirá de inmediato de 0.4 a 0.6 puntos porcentuales. J.P. Morgan advierte que se encarecerán componentes electrónicos y textiles. La Reserva Federal de Nueva York admite que estas medidas añadirían al menos 0.5% a la inflación general. Tax Foundation calcula que la carga acumulada podría costar hasta 1,500 dólares anuales por hogar.
Para México, el daño potencial es mayor: tasar un vehículo ensamblado en México es tasar una cadena donde el 75 % de los componentes provienen de plantas en EU. Marcelo Ebrard perfila “medidas espejo” contra carne de cerdo de Iowa, lácteos de Wisconsin, bourbon de Kentucky, manzanas de Washington y papas de Idaho, mientras en EU ya aparecen voces que llaman “suicidio comercial” perder el mercado mexicano.
La presidenta Claudia Sheinbaum debe actuar con el pragmatismo que la caracteriza: cortar el comercio con Irán, un país cuyo gobierno hoy mata a sus ciudadanos que protestan en las calles de sus ciudades y que diariamente ejecuta en promedio a cuatro personas, y buscar una “exención por notificación” para blindar el T-MEC. Es una concesión mínima para proteger un ecosistema de 475,000 millones de dólares y, sobre todo, empleos. En este asunto, la soberanía nacional se defiende al defender a las empresas y trabajadores mexicanos, y no a la soberanía de un país gobernado por tiranos.
Versión ampliada y materiales complementarios en ruizhealy.substack.com
Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy
Instagram: ruizhealy
Sitio: ruizhealytimes.com