Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

¿El IMSS debería atender perros?

Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas

Yo tengo un perro al que no considero perrihijo, pero mi situación me llevó a una reflexión: en este país nacen cada vez menos niños y hay cada vez más personas que deciden adoptar un perro como compañero familiar.

¿Los afiliados al IMSS deberían exigir atención médica para estos dependientes?

La situación actual obliga a que los gastos de atención corran por cuenta del tutor del perro, lo que puede traducirse en el pago de cirugías que comienzan en los 10 mil pesos por evento.

Tal vez los derechohabientes tengan un punto al solicitar esa atención por parte de una institución a la cual contribuyen económicamente tanto ellos como sus patrones. Por lo pronto, yo pondría ante los ojos de un abogado este párrafo:

“La seguridad social tiene por finalidad garantizar el derecho a la salud, la asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo, así como el otorgamiento de una pensión que, en su caso y previo cumplimiento de los requisitos legales, será garantizada por el Estado”. Es el artículo 2 de la Ley del Seguro Social.

El bienestar individual implica que todos en casa estén bien, perdonen el políptoton. El bienestar colectivo implicaría, quizás, la necesidad de proteger a todos ante una pandemia que pudiera afectar a los animales domésticos.

Insisto: para mí, mi querido perro es un perro y tiene esa condición en la casa. Cuenta con sombra, cama, comida y agua, sale al parque, pero no lo llevo a centros comerciales ni a restaurantes. Mucho menos visito con él la casa de un amigo.

Lo aclaro para explicar que también puedo entender la perspectiva de quien simplemente no quiere convivir con animales.

Pero ustedes saben que la convivencia con los canes se acelera y no está a la vista un programa que atienda, en el largo plazo, esta relación entre dos especies que para muchas personas representa estabilidad emocional y, por lo tanto, salud mental.

Para ciertos individuos que usted tiene cerca —ya sabe quién es—, el vínculo más relevante es el que mantienen con su perro. Pregúntele a esa persona qué siente cuando el cuadrúpedo debe quedarse varias noches internado en una clínica.

Estas no están preparadas para el tipo de relación que está forjando nuestra nueva sociedad. No conozco un hospital que brinde facilidades para que un perro conviva con su tutor durante tratamientos de larga estancia. Habitaciones con una camita al lado, vaya.

Ahí existe un vacío tanto en el mercado como en la atención del Estado.

Para un papá como yo que enfrentó riesgos relevantes para la salud de sus hijos resulta inconcebible dejar a la niña y salir del hospital. Yo me quedo a dormir y a ver quién me saca.

¿Sería ilógico pensar que una persona solicite pasar la noche con su mascota en una clínica?

Entiendo la precariedad del IMSS, incapaz hoy de atender dignamente a todos sus derechohabientes, por lo que pensar en agregarle funciones parece irracional.

Pero si hubiera una redefinición de la familia acorde con los tiempos, esta distaría de aquella que existía el 21 de diciembre de 1995, cuando la Ley del Seguro Social fue promulgada por el presidente Ernesto Zedillo.

En aquellos días, los perros se llamaban Manchas o Solovino. Hoy tienen nombres de personas, lo que habla de un proceso de humanización.

No parece haber antecedentes de una nación en la que los animales hayan sido incluidos plenamente en la atención social del gobierno. En varios países existen ciertos cuidados públicos, como ocurre en México con las campañas de vacunación.

Hoy los perros ya son relevantes. Pregunté a varias personas involucradas en su cuidado y me aseguran que no gastan menos de 2 mil pesos mensuales en su mantenimiento.

El mercado mexicano de productos para el cuidado de mascotas ronda los 5 mil 500 millones de dólares anuales y su tasa de crecimiento se acerca al 5%. Busquen otro negocio que crezca a ese ritmo. Curiosamente, el mercado relacionado con los niños decrece por simple lógica poblacional. Este país envejece.

El cambio social ya está en marcha y creo que merece una discusión seria sobre si el IMSS tiene, o no, un papel que desempeñar.

Temas relacionados

Comunicólogo por la UANL, con estudios sobre Mercados de Petróleo, Gas y Energía en la Universidad de Houston. Fue reportero y editor de información de Negocios en Milenio, El Norte y en Reforma, en donde fundó la columna institucional Capitanes. Fue Director General de Información Económica en El Financiero y fundador de la revista Bloomberg Businessweek México. Como Director General de Proyectos Especiales de El Financiero encabezó los esfuerzos de contenidos digitales de la organización. Desde 2014 escribe su columna Parteaguas, dedicada a negocios disruptivos y tecnológicos, que tiene réplica en un podcast: Parteaguas Diario y en redes sociales @parteaguasclub.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas