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Opinión

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La Cultura de la Paz, Continúa el Abordaje

Pascual Hernández Mergoldd | La cultura de la paz

“El pluralismo enriquece. La uniformidad aplana y empobrece.” Sergio López Ayllón

¡Al abordaje! fue consigna clásica de piratas y corsarios al tomar por asalto una embarcación con fines de saqueo, secuestro o incluso apropiación de la nave. Mientras los piratas actuaban por cuenta propia, los corsarios lo hacían amparados por una “patente de corso” oficial que les autorizaba a atacar barcos enemigos.

Esa figura retórica es pertinente para describir lo que ocurre con la democracia mexicana y sus instituciones que han sido asaltadas -por la fuerza, el engaño y la falta de honradez- desde el oficialismo, mediante acciones como:

  1. Sobrerrepresentación legislativa inconstitucional;
  2. Reformas constitucionales, como la judicial y el llamado plan B, que diluyen los límites jurídicos de la autoridad, eliminando de facto la división de poderes y la pluralidad política efectiva, y
  3. Captura de los órganos electorales, como la colonización del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el INE al que, para completar su abordaje, se aplican evaluaciones manipuladas para ocupar las tres consejerías vacantes.

Aunque el gobierno debería garantizar condiciones de competencia equitativa y evitar la distorsión del juego democrático, su fórmula aspira a una unanimidad impuesta. La pluralidad y los marcos ideológicos de oposición son vistos como obstáculos, y se atropella el derecho de los demás a existir, organizarse y competir en el espacio público.

El proceso de selección de los tres nuevos consejeros del INE, encomendado a un Comité Técnico de Evaluación diseñado a conveniencia, refleja con claridad la dinámica del actual gobierno: se privilegian perfiles controvertidos cercanos al oficialismo y se excluyen a quienes, con experiencia y formación, carecen de la simpatía oficial. El Comité actúa con opacidad y arbitrariedad -rasgos distintivos del oficialismo- poniendo en riesgo la autonomía, la solvencia técnica y la credibilidad que han caracterizado al INE.

La sensación predominante es que estas prácticas nocivas cuentan con la aquiescencia -por acción, omisión, apatía o ignorancia- de partidos de oposición, intelectuales, analistas, periodistas y de la sociedad en general.

La desconfianza ciudadana es legítima: aspirantes sin conocimiento del ámbito electoral obtuvieron resultados sospechosamente altos, alimentando la percepción de que se recurrió nuevamente a “acordeones”, en este caso para inflar méritos espurios y desplazar a candidatos calificados.

El engaño se ha normalizado. El oficialismo manipula, la oposición calla y la frustración social crece. Se erosiona la confianza en los procesos electorales. Los estudios internacionales ya documentan el deterioro de la democracia mexicana.

Mientras la Presidenta habla en Barcelona sobre libertad y democracia, en México impulsa la restricción de derechos civiles y la demolición de instituciones democráticas. Declaró que “cuando hablamos de democracia nos referimos a la democratización de la cultura; del acceso a la educación, del acceso a la salud…”, como si ignorara el deterioro de esos servicios públicos bajo el oficialismo en su país. También afirmó que “…democracia significa elevar el amor por encima del odio…”, mientras en sus mañaneras se refuerza un discurso polarizante y de odio que trata a quienes piensan distinto como enemigos, los descalifica o los ignora.

Otra evidente contradicción es su propuesta de destinar el 10% del gasto mundial en armamento a la reforestación, pero olvida que se derribaron alrededor de ocho millones de árboles en la península de Yucatán, a pesar de que su antecesor prometió construir el Tren Maya “sin tirar un árbol”. La información de esa edificación, bajo el velo de “seguridad nacional”, se reservó como parte de la opacidad y militarización de una obra de carácter civil, acciones evidentemente antidemocráticas.

Se manipula a los ciudadanos para debilitar el deber cívico y erosionar la confianza en los procesos electorales, esa es otra razón de lo urgente que resulta el rescate de la vida en armonía y la reconstrucción de la cultura de la paz.

*El autor es abogado, negociador y mediador.

X: @Phmergoldd

mediador.negociador@gmail.com

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