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Ándale, son ellos, Marcelo
Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas
Si nunca han percibido un rasgo de características nerd en su persona, ahorren tiempo y sáltense este texto. Acaba de terminar una suerte de “Shark Tank”, pero para los que sí se sentaban adelante en el salón de clases.
Reservaré mi amargura para otro tiempo; se acerca el verano con todo y sol. En ese esfuerzo de búsqueda de aliento, Marcelo Ebrard sacó a la luz precisamente a quienes creo que sí pueden salvar a México, con todo y reputación.
No son 11, sino 5,234, y dudo que alguno de ellos pueda patear decentemente un balón en estos días mundialistas.
Este fin de semana, ese número de personas se reunió en Monterrey para patear, más bien, la idea de que este país solo debe trabajar en bancos, perforar yacimientos y apretar tornillos, coordinados todos por una inteligencia “superior”.
Se juntaron los locos que piensan que pueden cambiar el mundo con los que pueden pagar la aventura de intentarlo y hacer negocio en el proceso.
Acá hay gente que puede crear un nuevo tipo de empresa, con o sin IA. Y sí, los reveló la Secretaría de Economía, a cargo de Ebrard. ¿El evento? Innovafest Monterrey. Una feria recurrente que vincula al talento con el capital, pero que, a decir por lo que veo, cobra seriedad.
Han sido superados los proyectos que encontraron una mejor manera de usar Claude o ChatGPT. México se asoma al tipo de planeta que creará la gente con esas y otras herramientas, usando la tecnología profunda, o el “deep tech”.
Es un área económica, hasta ahora importada, que los vacunó a ustedes durante la pandemia o que ahora lanza y recibe cohetes espaciales como camiones de mudanza, para que ustedes usen Uber o Waze.
En México, la actividad parece tener solamente consumidores, amantes sin rumbo y pesimistas detractores. Pero ahora parece subirse el dinero regiomontano a la ecuación, y ahí es donde esto se pone serio y es montado en rieles.
Voy a ilustrar con casos, pero sólo agregaré un mensaje: son ellos, Marcelo. Está bien la manufactura, el comercio, los servicios. Pero si queremos un país que se suba a tasas de crecimiento del 5 por ciento, necesitamos a miles como ellos.
Andrés Gómez Renaud presentó un dispositivo médico para el control de la hemorragia obstétrica posparto mediante compresión de arterias por vía transvaginal. Su empresa, Viretec Gestión y Desarrollo, tiene la función de salvar madres.
Esta industria crece rápidamente en México. Sus exportaciones son crecientemente relevantes y empiezan a robar atención a las ventas al exterior de autopartes o electrónicos. Pero todavía en la maquila masiva de productos de empresas e ideas extranjeras.
Elda Ariadna Flores Contreras presentó un kit portátil HDA-en-chip para la detección del virus del papiloma humano.
Una empresa de nombre MoBiMS-AI reveló su producto para la detección temprana portátil de infecciones fúngicas en frutos.
Y en etapa temprana de desarrollo brillaron unas celdas solares orgánicas y de perovskita de alto rendimiento y bajo costo para la transición nacional hacia la energía renovable, de Julio César Carrillo Sendejas.
En otros días serían solamente científicos trabajando en laboratorios, pero estos individuos mutan en empresarios, vinculados con gente como Jorge Humberto Santos, de Arca Continental y Caintra; David Garza Herrera, de Xignux; Adrián Sada Cueva, de Vitro, y mentores como Daniel Vogel, de Bitso.
Son este tipo de proyectos los que llaman la atención de fondos de capital de Silicon Valley, como 1200 VC, de Adriana Tortajada.
Ojo, esto es acaso el inicio y necesita la energía de un cohete para funcionar, pero por acá le buscan Corea y China. Por acá ha buscado Alemania, siempre. Para ellos, como para nosotros, todo empieza así: con un inicio.