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Opinión

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Salud y alimentación

Cuando se trata de sólo mitigar el hambre, existen muchos productos de mala calidad y bajo precio que pueden causar un problema terrible de salud.

Con la inminente entrada en vigor de la reforma fiscal, muchas empresas ya han hecho revisiones en sus precios finales de venta, ajustándolos para soportar las eventualidades que vienen.

El aumento en el precio del transporte público y de algunos productos agropecuarios que se ven afectados por los cambios bruscos de climas también ya se ha notado, sumando a esto el implacable deslizamiento en el precio de la gasolina, que también trae lo suyo.

A todo esto, la respuesta de la autoridad fue un aumento en el salario mínimo, mismo que ya ha sido rebasado por lo arriba reseñado y que durante enero y febrero podría sufrir embates mayores.

Todo lo anterior viene a colación con el problema de la alimentación, ya que para sobrevivir la gente tiene que comer, lo cual deberá hacer con un ingreso ajustado en términos reales, el cual claramente será inferior al de este año.

Los ajustes en el gasto los deberá hacer la familia, de manera consciente o inconsciente, con el paso del tiempo, de manera que pueda satisfacer sus necesidades y no privarse de la mayoría de productos y servicios que ya venía consumiendo, razón por la cual deberá sustituir algunos.

Qué se sustituye por qué es algo desconocido pero que la teoría económica ayuda a anticipar sugiriendo que se sustituyen los productos más caros por otros más económicos.

Es muy posible que si hay disponibles en el mercado varios tipos del mismo producto, con diferentes calidades, unos tiendan a ser más baratos que otros, como en el caso de la comida en general, aunque seguramente podemos encontrar muchos ejemplos más al interior de la canasta de consumo de cada persona.

Lo que nos ocupa hoy es el asunto de la alimentación porque, en el caso de la sociedad mexicana, al observar que una elevada proporción de personas padece sobrepeso y obesidad, resulta claro que uno de los aspectos que no atiende cuando se alimenta es el relativo al cuidado de su salud.

Cuando sólo se trata de mitigar el hambre, existen muchos productos disponibles de muy mala calidad alimenticia y bajo precio, pero que consumidos de manera sistemática durante un tiempo pueden causar un problema terrible de salud.

Sabemos que las personas por lo general se enteran de su mala salud con los primeros síntomas, esto es, tarde, por lo que tratar síntomas y causas resulta carísimo.

mrodarte@eleconomista.com.mx

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