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Bonos competirán con acciones en la próxima década, según Morningstar
La empresa estadounidense de servicios financieros señala que en este año los bonos se acercan en rendimiento a las acciones tras el rally de 2025.
El inicio de 2026 está marcado por un llamado a la prudencia en los mercados financieros. Así lo plantea Christine Benz, directora de Finanzas Personales y Planificación de la Jubilación de Morningstar, en su más reciente análisis sobre los supuestos de mercado de capitales de las principales firmas globales de inversión.
Menciona que luego de un año de sólidas ganancias en la renta variable, la mayoría de los gestores redujo sus expectativas de rendimiento para las acciones en el horizonte de 10 años.
El ajuste es más visible en los mercados internacionales. Aunque las acciones fuera de Estados Unidos aún proyectan retornos superiores a las estadounidenses, sus rendimientos esperados son más bajos que antes del repunte de 2025.
Este panorama deja una conclusión para la estrategia de inversión en 2026: la diferencia entre los rendimientos esperados de acciones y bonos se ha estrechado de forma significativa.
“La renta fija vuelve a ser estratégica: ofrece retornos cercanos a la renta variable con mucha menor volatilidad, lo que reconfigura el portafolio para inversionistas conservadores”.
Gestores internacionales
En su recopilación anual, Benz explica que los pronósticos de retorno son esenciales para la planeación. Permiten calcular cuánto ahorrar, estimar tasas de retiro y proyectar escenarios de jubilación; sin embargo, subraya que estos supuestos están diseñados para horizontes de siete a diez años, por lo que resultan más útiles para inversionistas con ese plazo o para quienes están próximos al retiro.
Vanguard es una de las firmas que refleja este cambio de visión. La administradora proyecta que las acciones estadounidenses generarán rendimientos nominales de entre 3.5 y 5.5% anual en la próxima década, mientras que la renta fija alcanzaría entre 3.8 y 4.8 por ciento. Es decir, en su escenario base, los bonos superarían ligeramente a las acciones.
BlackRock mantiene una postura similar. Estima retornos de 5.2% para acciones de Estados Unidos y de 4.1% para bonos agregados. Fidelity, con una proyección a 20 años, prevé rendimientos de 5.8% para acciones estadounidenses y de 5.1% para bonos.
J.P. Morgan se muestra más optimista en el frente accionario. Proyecta rendimientos nominales de 6.7% para acciones large cap de Estados Unidos y 4.8% para bonos. Schwab anticipa retornos cercanos a 5.9% para acciones y 4.8% para renta fija.
En contraste, Research Affiliates adopta una postura más cautelosa. Espera apenas 3.1% anual para acciones estadounidenses en la próxima década y 4.7% para bonos. Además, asigna mayor atractivo relativo a las acciones internacionales.
El escenario más conservador es el de Grantham Mayo Van Otterloo (GMO). La firma proyecta rendimientos reales negativos de 6% para acciones de gran capitalización en Estados Unidos a siete años, mientras que para bonos prevé sólo 1.3% real.