Buscar
Estados

Lectura 7:00 min

Apreciación del peso desacelera inflación en la frontera norte

Los crecimientos más bajos de los precios al consumidor fueron en Mexicali, Monterrey, Matamoros, Ciudad Acuña y Ciudad Juárez.

La apreciación del peso frente al dólar en el primer mes del año, en comparación con igual periodo del 2017, ocasionó que la inflación anual desacelerara en los principales territorios de la frontera norte de México.

En enero, 30 de las 46 ciudades que componen el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentaron variaciones anuales inferiores al nivel nacional, de 5.55%, de acuerdo con datos del  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los crecimientos más bajos de los precios fueron en Mexicali, Baja California (3.73%); Monterrey, Nuevo León (4.21%); Matamoros, Tamaulipas (4.22%); Ciudad Acuña, Coahuila (4.22%); Ciudad Juárez, Chihuahua (4.35%), y La Paz, Baja California Sur (4.43 por ciento).

En tanto, Tijuana (Baja California), Tampico (Tamaulipas), Hermosillo (Sonora), Chihuahua (Chihuahua) y Monclova (Coahuila) se mantuvieron por debajo del umbral de 5.16% anual.

El comienzo de este 2018 ubicó a las ciudades en la parte baja, cuando los dos años previos se posicionaron en los primeros lugares.

Las urbes que tienen como vecino a Estados Unidos resienten más el comportamiento del tipo de cambio por la relación comercial y el consumo que se materializa del otro lado. En el primer mes, la relación fue de 18.91 pesos por dólar, 11.6% menos que en el mismo lapso del año pasado. En esta línea, los eneros del 2017 y el 2016 presentaron ascensos anuales de 18.3 y 23.0% (depreciación), respectivamente, por ello los territorios fronterizos ostentaron las tasas más altas en el INPC.

Al comparar la inflación de enero del año pasado con la del 2018, únicamente desaceleraron Ciudad Acuña, Matamoros, Mexicali, Ciudad Juárez, Tijuana, Tepatitlán (Jalisco), León (Guanajuato), Aguascalientes (Aguascalientes), Monterrey, Chihuahua y Mérida (Yucatán).

En Mexicali, con el menor aumento, los productos y servicios con los descensos más importantes fueron piña (20.96%), camarón (20.19%), mayonesa y mostaza (18.48%), transporte aéreo (14.52%), melón (14.33%), limón (13.27%), ventiladores (13.09%) y toallas sanitarias (12.53 por ciento).

Asimismo, los índices de derechos por el suministro de agua, alimentos para mascotas, libros, antiinflamatorios, navajas y máquinas de afeitar, uniformes escolares, gasolina de alto octanaje, hoteles, operaciones quirúrgicas y computadoras también reportaron reducciones.

Mientras las mayores alzas se dieron en jitomate (67.21%), gas doméstico LP (43.76%) y nopales (37.77 por ciento).

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, acentúo que el 2017 fue un año complicado para el norte por el gasolinazo, aunado a la depreciación del peso, entonces, al hacer la comparación anual, el 2018, que tiene una perspectiva mejor, resulta más favorable para dichas ciudades.

“En este año hay una certidumbre mayor en muchos aspectos, por ejemplo, los combustibles que sí han tenido un incremento pero ya no tan abrupto como fue a inicios del 2017, al igual que la variación del tipo de cambio, esto genera que no haya inflación alta en artículos tecnológicos o de lujo y en productos agropecuarios, lo cual a su vez se vio reflejado en el índice de precios al consumidor de enero”, detalló.

Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, indicó que conseguir gasolina en Estados Unidos se vuelve más fácil para las ciudades fronterizas por su cercanía y dado que el precio es menor al de nuestro país no se ven tan afectadas como el resto.

Lo que más le pegó al país, precisó, además de los incrementos en los energéticos fueron los movimientos en los precios de algunos alimentos.

Los especialistas expusieron que la estabilidad en los precios de Mexicali derivó de un buen dinamismo comercial con Estados Unidos, ya que consigue la mayoría de sus productos en ese país, y por tanto, le fue posible mantener baja su inflación.

Podio

En enero del 2018, las mayores variaciones anuales más de los precios al consumidor fueron en Tulancingo, Hidalgo (7.90%); Cortázar, Guanajuato (7.61%); Fresnillo, Zacatecas (6.98%); Tlaxcala, Tlaxcala (6.80%), y Durango, Durango (6.48 por ciento).

En Tulancingo se debió principalmente a las alzas en papa (99.90%), chayote (91.21%), pepino (65.21%), nopales (58.55%), chile serrano (57.59%), calabacita (56.58%); los objetos de gasto entre el rango de 25-50% fueron zanahoria, lechuga, chícharo, chile poblano, ejotes, plátanos, sandía, plaguicidas, tomate verde, concentrados para refrescos y gas doméstico LP.

En esta urbe mexicana, los trámites vehiculares, neumáticos y el transporte aéreo mostraron una disminución significativa en sus precios, al igual que maíz, pañales y comedores.

El coordinador del CIEN refirió que las actividades primarias juegan un papel fundamental en el desarrollo económico de Hidalgo, las cuales se vieron desfavorecidas por los aumentos en alimentos tanto de origen vegetal como animal a lo largo del año pasado, provocando que el nivel de precios de algunas ciudades productoras como Tulancingo tuviera la variación más elevada en enero del 2018.

Sobre Cortázar, Magaña Rodríguez manifestó que la industria de Guanajuato es una de las más importantes en el país, sobre todo por la llegada de diferentes empresas automotrices; sin embargo, dijo, éstas requieren operar con insumos energéticos y electricidad, componentes que mostraron altos crecimientos durante el 2017 y que actualmente se ven reflejados en su INPC.

alza en insumos

Restauranteros en Jalisco incrementarán costo de platillos

Guadalajara, Jal. Debido al incremento en el costo de los insumos, la industria restaurantera de Jalisco aumentará 10% en promedio el precio de sus platillos, afirmó el vicepresidente del Consejo Regional de la Industria Restaurantera y Gastronómica (CRIREG), Gustavo Dueñas Jiménez.

“Los incrementos van a tener que repercutir en los menús, generalmente en enero y febrero es cuando se dan las alzas; muchos restaurantes a veces tienen miedo de aumentar los menús por la posible baja en las ventas, pero va a tener que ser un incremento mínimo de 10”, detalló.

A decir del presidente de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco, Rubén González Uyeda, el ascenso en el costo del gas LP y las gasolinas ha generado una “cadena de ajustes” que oscilan entre 8 y 12%, mismos que repercuten en el consumidor final.

“Todos los insumos dependen de los energéticos; en la industria alimenticia todos los procesos nos obligan a utilizar tanto calor como frío para el proceso de agregarle valor a los alimentos. Si se utiliza una máquina con calor se requiere el diesel o para transportar los alimentos se requiere gasolina”, indicó González Uyeda.

En tanto, el sector restaurantero refiere que los incrementos que más han golpeado a la industria son en el gas, gasolina, luz, carnes y verduras, además de las bebidas alcohólicas.

De acuerdo con el CRIREG, en el estado de Jalisco hay 30,000 establecimientos, entre restaurantes, fondas y otros expendios de alimentos y bebidas; de los cuales, 17,000 se encuentran en el área metropolitana de Guadalajara.

La industria alimenticia del estado, que participa con 13.0% de la producción nacional del sector, generó a diciembre del año pasado, 156,361 empleos directos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, 8,303 patrones permanentes y exportaciones por 2,910 millones de dólares.

Por lo pronto, la industria restaurantera proyecta para este próximo miércoles 14 de febrero un incremento de hasta 50% en sus ventas en comparación con un día normal. (Con información de Patricia Romo)

mariana.alvarez@eleconomista.mx

Últimas noticias

Noticias Recomendadas