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Encuesta pone en tela de juicio ventajas del trabajo en casa
60% de los mexicanos encuestados reconoció no tener condiciones propicias para trabajar adecuadamente en casa.
El nuevo esquema de trabajo que las organizaciones podrán aplicar -una vez que se promulgue la reforma laboral- es el Home office (trabajo desde casa); sin embargo, tiene cierto desinterés en los trabajadores, entre otras razones porque hay distracciones familiares, mala conexión a Internet y ello repercute en una menor productividad.
Así lo revela la encuesta mundial realizada por Regus -empresa que renta oficinas-, según las entrevistas a más de 24,000 personas en 90 países, en donde destaca que seis de cada 10 mexicanos indican que habitualmente no pueden trabajar en su casa, debido a sus hijos o familia.
Otras situaciones que bajan los niveles de productividad de los trabajadores son las conexiones a Internet deficientes, la falta de acceso a equipos de oficina e incluso la necesidad de lidiar con las mascotas. Ése no es el único obstáculo: una mala postura corporal por trabajar en oficinas domésticas improvisadas (que afecta a uno de cada cinco trabajadores) puede llevar a problemas de salud importantes más adelante.
AVANCE PARA ORGANIZACIONES
Grandes empresas consideran que éste es un avance para el mercado laboral, pues permitirá en ciertos sectores desarrollar el también llamado teletrabajo y traerá buenos resultados, aunque para ello es indispensable que las organizaciones deban considerar la manera en la que se deba medir la productividad, comentó Mónica Flores, directora general de Manpower Group.
Hugo Ítalo Morales, presidente de la Comisión Laboral de la Canacintra, comentó que de ninguna manera hay poco interés en los trabajadores por que se introduzcan estas formas de trabajo, pues hemos tenido casos de mucho éxito en las empresas, claro que no se va a realizar en todas las áreas y en todos los sectores, eso es algo que las empresas deberán definir .
Agregó que esta flexibilidad es muy importante para las personas que tienen alguna discapacidad, pues desde sus casas pueden desarrollar perfectamente su empleo.
pmartinez@eleconomista.com.mx