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Marco Verde: Las claves para construir una mentalidad de alto rendimiento
El medallista olímpico comparte cómo el enfoque, la disciplina y la gestión mental fueron determinantes para competir bajo presión y alcanzar el podio en París 2024.
Marco Verde, medallista olímpico.
Llegar al pódium olímpico no es solo resultado del entrenamiento físico. Detrás de cada medalla hay disciplina, enfoque mental y una capacidad constante de sobreponerse a la presión. En ese contexto, Marco Verde comparte cuáles son las claves para desarrollar una mentalidad de alto rendimiento.
Durante su participación en el evento “Lecciones de alto rendimiento”, organizado por Daucon, el boxeador mexicano, quien obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024, rompiendo una sequía de 40 años sin preseas para México en esta disciplina, detalló los aprendizajes que marcaron su camino rumbo al podio..
Del legado familiar al podio olímpico
Originario de Mazatlán, Sinaloa, Marco Verde creció en un entorno ligado al boxeo. Su padre, también boxeador olímpico en Barcelona 1992, no logró subir al podio, una historia que marcó profundamente al atleta mexicano. Esa “hambre” de conseguir lo que su padre no pudo fue uno de los motores que lo impulsó a seguir cada día.
Lo que me motiva es mi familia. Esa espinita de ganar es lo que me hace seguir adelante”, explicó.
Su camino hacia París 2024 no fue sencillo, puesto que era una de las principales esperanzas de medalla para México, lo cual generaba una gran presión mediática y deportiva. “Yo era la única opción que tenía México para ganar oro. Tenía que enfocarme en lo que debía hacer, no en el ruido externo”, recordó.
Mentalidad de alto rendimiento: presente, enfoque y disciplina
Al respecto, Melhina Magaña, cofundadora de Daucon, puntualizó en que la diferencia en el alto rendimiento es mantenerse en el presente y enfocarse en ello, y aprender a silenciar el ruido.
De hecho, un punto central de Marco Verde fue la concentración en el presente. “Un día a la vez, un round a la vez, un minuto a la vez”, resumió como su filosofía durante la competencia. Además, la conversación interna es determinante:
Las palabras son muy importantes, llegan al consciente y luego al subconsciente. Puedes tener flojera, pero aun así vas a entrenar”.
En esa misma línea, Melhina Magaña, subrayó que el alto rendimiento no depende únicamente de la motivación, sino de la voluntad: “La gente que se sobrepone una y otra vez desarrolla músculo en la voluntad, no en la motivación”.
La disciplina, aseguró el medallista, se construye en los días difíciles. “Aunque no quiera entrenar, voy, porque algún día te enfrentarás a alguien que sí entrenó y te va a ganar”.
Esa constancia se traduce en una mentalidad resiliente, es decir, aceptar que no siempre se gana, pero que siempre se puede mejorar. “Cuando das todo, aunque el resultado no sea favorable, te vas tranquilo. Pero cuando no te esfuerzas, siempre queda la sensación de que pudiste hacer más”.
Gestión del miedo y estado de flow
Marco Verde también habló del papel del miedo en la competencia. Lejos de eliminarlo, su enfoque es enfrentarlo: “El miedo siempre está, pero hay que atravesarlo”.
Ante los desafíos, su estrategia está en enfocarse en soluciones y en aquello que está bajo su control. “Sé que me va a costar, pero busco qué puedo hacer, no me quedo en el problema”.
El acompañamiento de psicólogos deportivos ha sido clave en este proceso, ayudándolo a fortalecer su enfoque mental y su capacidad de respuesta ante la adversidad.
Uno de los momentos más valiosos para un atleta, explicó, es entrar en estado de flow, ese punto donde mente y cuerpo están completamente alineados. “Es lo mejor que puede haber: fluyes, no te cansas, estás enfocado y sin ruido externo”.
Para lograrlo, recurre a prácticas como el mindfulness y la meditación, herramientas que le permiten mantener la calma y recuperar el enfoque.
Descanso, energía y equilibrio
Lejos de la idea de que el descanso es pérdida de tiempo, el deportista olímpico lo considera parte fundamental del entrenamiento.
Dormir es muy importante. Si no dormimos, todo se afecta. Es parte del entrenamiento”.
Además, promueve el descanso activo, es decir convivir con la familia, practicar otros deportes o simplemente desconectarse. “Eso me hace volver a ser quien era antes de ser medallista olímpico”.
Objetivos, no metas: la clave del progreso constante
En lugar de fijarse metas únicas, el boxeador trabaja con objetivos escalonados. “Cuando tienes una meta, se acaba. Pero con objetivos siempre hay otro más”.
Su estrategia consiste en tener un gran objetivo y otros pequeños que ayuden a conseguirlo. Por ejemplo, un título mundial se consigue con pequeñas acciones diarias, como entrenar, evitar lesiones, cuidar la alimentación y descansar adecuadamente. “Cuando no tienes ánimo, vuelves al objetivo final para enfocarte en lo pequeño”.
La historia de Marco Verde no solo es la de un medallista olímpico, sino la de un ejemplo de disciplina, enfoque y resiliencia. Su mensaje es claro; el alto rendimiento no es exclusivo del deporte, sino una forma de pensar y actuar que puede aplicarse en cualquier ámbito.
Un campeón se hace con el esfuerzo todos los días”, concluyó.