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Detrás del show: cómo se diseñó y ejecutó el espectáculo de medio tiempo del Estadio Banorte
El espectáculo de medio tiempo en la reinauguración del Estadio Banorte combinó tecnología, narrativa y coordinación de cientos de personas para crear una experiencia colectiva
Inauguración del Estadio Banorte-1
En la reinauguración del Estadio Banorte, más de 80,000 asistentes no solo fueron espectadores, sino parte activa del espectáculo. Al entonar Cielito Lindo, el público se integró a un show de medio tiempo donde miles de pulseras luminosas sincronizadas formaron la bandera de México en las gradas, creando un momento colectivo que apeló a la emoción y al sentido de identidad.
Detrás de ese instante hubo meses de planeación. Las agencias 360 Media y Vuela Global fueron las encargadas de conceptualizar y ejecutar una experiencia que trascendiera el estadio. Aunque la invitación llegó dos años antes, fue en los seis meses previos al evento cuando comenzó el desarrollo creativo, con el objetivo de diseñar un espectáculo capaz de conectar tanto con los asistentes como con la audiencia en televisión y plataformas digitales.
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“Queríamos regalarle a México un momento especial, no solo a los más de 80,000 presentes, sino a todos los que lo verían desde cualquier pantalla”, explicó Luis Villalba, CEO de 360 Media. La narrativa del show se construyó a partir de la historia y simbolismo del “Coloso de Santa Úrsula”, el único estadio en el mundo en albergar tres Copas del Mundo, lo que permitió articular un mensaje de continuidad entre generaciones.
Las agencias 360 Media y Vuela Global fueron las encargadas del medio tiempo de la reinauguración del Estadio Banorte.
La operación detrás del espectáculo
El reto operativo fue grande, puesto que parte de la planeación se realizó sin acceso al estadio, lo que obligó a diseñar cada detalle desde la oficina, fue hasta días antes del evento cuando el equipo pudo ingresar al recinto y ajustar la ejecución a las condiciones reales.
“Cuando entras al campo es muy distinta la operación y te enfrentas a cosas que no esperabas”, señaló Luis Villalba.
La magnitud del montaje también implicó una coordinación milimétrica, más de 350 personas participaron en la producción, desde equipos de iluminación y pirotecnia hasta logística y distribución.
Uno de los mayores desafíos fue la colocación de aproximadamente 87,000 pulseras en asientos específicos, ya que cada dispositivo estaba asignado a una posición estratégica para lograr los efectos visuales planeados. “El orden no podía ser aleatorio, cada pulsera tenía un lugar definido, y eso elevaba la complejidad”, explicó Alejandra González, directora y productora de Vuela Global.
Para cumplir con los tiempos, el montaje se realizó en apenas cinco días, para lo cual se tuvieron que colocar carpas y centros de coordinación fuera del estadio de distintas cuadrillas; desde luces, pirotecnia, pulseras, audio, etc. “Lo que nos unía era una adrenalina y pasión por lo que estábamos haciendo”.
México, con capacidad de producir eventos a gran escala
Más allá de lo técnico, el espectáculo evidenció la capacidad de la industria mexicana para producir eventos de gran escala con estándares internacionales. Este proyecto se suma a otros hitos en los que han participado ambas agencias, como celebraciones del Bicentenario, Juegos Panamericanos, Centroamericanos y desfiles masivos.
Si bien los detalles de inversión se mantienen confidenciales, Villalba precisó que se trató de un proyecto de varios millones de dólares, reflejo de una industria robusta y en crecimiento.
Para González, el valor de estos eventos radica en su capacidad de generar conexión emocional: “Cuando diseñas una experiencia alineada con lo que la gente necesita sentir, en este caso un mensaje de orgullo y pertenencia, el resultado trasciende”.
Aunque aún no hay confirmaciones, ambos equipos no descartan participar en los eventos de inauguración del Mundial 2026, donde este tipo de experiencias cobrarán aún mayor relevancia.