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Fibras incorporan criterios de sostenibilidad en sus portafolios inmobiliarios
Se estima que 42% de la superficie rentable cuenta con certificaciones LEED o EDGE; el sector reporta avances en eficiencia energética y reducción del consumo de agua
Las Fibras avanzan en la certificación ambiental de sus inmuebles.
La sostenibilidad gana terreno en los portafolios de los fideicomisos inmobiliarios (Fibras), donde las certificaciones ambientales, la eficiencia energética y el uso responsable del agua comienzan a formar parte de las estrategias del sector, que ya cuenta con 42% de su superficie rentable bajo estándares internacionales como LEED o EDGE.
Durante el webinar Riesgo Climático y Resiliencia en la Toma de Decisiones: FIBRAs Unidas Hacia un Mundo Sustentable, organizado por la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (Amefibra), se informó que 42% del Área Bruta Rentable (ABR) de estos vehículos cuenta con certificaciones internacionales de edificación sustentable, como LEED o EDGE.
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“Hoy más que nunca, la sustentabilidad dejó de ser una capa accesoria para convertirse en el núcleo de la estrategia de negocio y de la gestión de riesgos a gran escala”, expresó Jorge Ávalos Carpinteyro, presidente de la Amefibra y director general de Fibra Mty.
El directivo destacó que la resiliencia operativa, la eficiencia energética y los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) forman parte de las estrategias para proteger el valor del patrimonio de los inversionistas y mantener la competitividad de los fideicomisos a largo plazo.
Energía, agua y financiamiento sostenible
Los datos presentados durante el encuentro muestran un crecimiento de 36% en la generación y uso de energías renovables, así como una reducción de 10% en el consumo de agua a nivel sectorial, de acuerdo con la información difundida por la asociación.
En materia financiera, 40% de las Fibras recurrió durante el último ciclo a instrumentos de financiamiento sostenible por un monto cercano a 61,000 millones de pesos, según los datos presentados por Amefibra, que no precisó en su comunicado el periodo específico al que corresponde este último ciclo.
La exposición de los activos inmobiliarios a los efectos del cambio climático también formó parte de la discusión, en la que Francisco Estrada, coordinador de Investigación en Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advirtió que las pérdidas económicas acumuladas por este fenómeno en el país durante el presente sexenio podrían equivaler a 25% del Producto Interno Bruto (PIB).
El investigador advirtió sobre los efectos de la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos y el estrés térmico en los grandes centros urbanos y corredores industriales, por lo que destacó la importancia de incorporar la gestión de riesgos físicos y la adaptación de la infraestructura inmobiliaria en las decisiones económicas.
Por su parte, Marimar Torreblanca, directora general de Miranda ESG, expuso que la integración de criterios ASG en los consejos de administración dejó de ser un ejercicio secundario de cumplimiento para convertirse en un eje de supervisión de riesgos, con implicaciones en las decisiones financieras y operativas de las empresas.
La directiva destacó la importancia de que la materialidad climática se traduzca en decisiones financieras y operativas, de modo que las empresas incorporen estos factores en sus estrategias de negocio.
Al cierre del encuentro, Josefina Moisés, directora general de Amefibra, abordó la participación de estos instrumentos en el mercado inmobiliario nacional y su accesibilidad para inversionistas individuales e institucionales.
“A través de esta inversión se puede capturar plusvalía y generar ingresos pasivos”, expresó la directiva, quien destacó que las Fibras cuentan con respaldo de bienes inmuebles, ingresos derivados de las rentas y distribuciones trimestrales.