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El valor de las palabras

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Las ilusiones son peligrosas, no tienen defectos. Billy Wilder
Instinto y conciencia, reparto de culpas añejas, retórica y hasta extrañas coincidencias, todo esto forma parte de lo que tendríamos que ir abandonando, mucha tela para cortar o como dicen en el pueblo; colgar la ropa que se revienta la lía; cuando mucho antes debieron visualizar los daños colaterales.
Efectivamente las “cajas chinas” sirven un poco para intentar tapar el tiradero, no solo del INE, sino de cada uno de los temas que no pueden ni deben quedarse en el tintero, se han ido acumulando decenas de dudas, certezas sin pruebas quizá, pero además incertidumbre y ese constante golpeteo que ni siquiera molesta.
La oposición llegó al poder en México, con bases de todo tipo, priistas y panistas, porque la memoria existe, hasta algunos perredistas fueron convocados y hoy soy protagonistas, el vivo ejemplo es Ricardo Monreal, cercano a López Obrador que hasta desayunaba en palacio nacional, para luego distanciarse, porque seguramente no eran iguales.
Una izquierda de matices, con discursos distintos a la lucha, con un liderazgo que aún permanece vigente, y que incide en el ánimo de la base votante de morena, porque continúan en esa mezcla entre los colores y las personas afines al movimiento, que dejó en seis años obras de un solo lado, con una enorme carga de deuda pública.
Los resultados se verán tal vez en muchos años más adelante, pero lo que si tiene una explicación es lo que se dejó de hacer, algunos abandonaron antes de tiempo y de renuncias a López Obrador, engañados o seducidos sin cumplimiento de ida y vuelta.
Quedan los duros y son mayoría, porque las puertas se han ido cerrando, lo observamos en quienes asignaron para recorrer sus estados, los denominados coordinadores estatales en la defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional; por méritos de estar dando la batalla para el triunfo, con otros discursos, pero también con un sesgo de olvido recurrente de lo pendiente.
No se trata de juzgar, las hojas en blanco siguen siendo parte de la tiranía al llenarse de crítica con razón, menudo lío sin recursos en los estados, para emprender una campaña, en los contrastes de lo que observamos ahora en los Estados Unidos, no es suficiente la retórica del discurso y sí implica negativos no estar en la boleta.
Ni Trump estuvo en sus intermedias, ni López Obrador estará recorriendo el país en 2027, a menos que el alboroto y el convencimiento de los “duros”, lo lleve a esos terrenos donde por supuesto que le sabe y se siente cómodo.
Control de daños desde ahora, deslindes del presente de corrupción que se avizora en el INE, con cárcel como castigo; que aún dudamos llegue a los hechos, porque el peor escenario es el imaginario, pero está a nada la asignación o designación para los quinientos legisladores federales, más la inmensa mayoría de ese despliegue mediático de reelecciones en alcaldías en casi todo el país; ya no digamos los congresos estatales, donde se consolidan las reformas federales que tienen su origen en el poder ejecutivo y ahora tardíamente continúan con la cantaleta del artículo 54 y la sobrerepresentación, la disminuida oposición que más bien parece comparsa lejos del carnaval por llegar.
Lecciones importantes deja los resultados del martes pasado en la unión americana, donde una guerra que no pidió la población y la escalada de los precios de los combustibles, echaron por la borda ya a la administración de Trump y el bailongo que tiene pendiente en su sala de baile.
ENTRE LÍNEAS
De dudarse o de no creerse los comunicados de PEMEX y el bajón que les ha dado a sus compromisos de pago a proveedores, porque la queja en Ciudad del Carmen, Campeche en el mediano empresario sigue, no para; sin el apoyo de nadie van a naufragar muy pronto en sus empresas.

