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Expansión urbana en México desplaza población a periferias
La población que habitaba en las zonas centrales de las principales ciudades cayó de 40% en 1990 a 20% en 2020, mientras las zonas metropolitanas ampliaron su radio 18 kilómetros.
El crecimiento de las ciudades mexicanas ha llevado a más población hacia las zonas periféricas, mientras los centros urbanos pierden habitantes.
La expansión urbana en México ha desplazado a la población de las zonas centrales hacia las periferias de las principales ciudades del país. Un estudio del Tecnológico de Monterrey, realizado con información de las 70 principales urbes, encontró que en 1990 cuatro de cada 10 personas vivían en zonas centrales, mientras que para 2020 la proporción cayó a dos de cada 10.
En las últimas tres décadas, la población urbana creció 1.7 veces, mientras que la superficie urbanizada aumentó 1.4 veces. Esto muestra que las necesidades de la población avanzan a un ritmo más acelerado que el equipamiento disponible.
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“La realidad urbana nos rebasó: cada vez más mexicanas y mexicanos viven lejos de sus trabajos, escuelas, hospitales y otros servicios. Cuando todo queda lejos, recorremos mayores distancias, perdemos tiempo, calidad de vida y, sin darnos cuenta, aumenta la desigualdad”, indica el estudio.
¿Cómo ha cambiado la población de las zonas centrales?
Uno de los principales efectos de la expansión urbana en México es la pérdida de población en las zonas centrales, mientras las áreas periféricas continúan creciendo.
Roberto Ponce, investigador de la Escuela de Gobierno en el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tec de Monterrey, explicó que durante los últimos 30 años la Ciudad de México expulsó a 1.2 millones de personas de las zonas céntricas.
“Esto es grave porque donde se pierde población es en donde nos tomó décadas y mucha inversión como sociedad construir la mejor infraestructura: líneas de Metro, hospitales, guarderías, espacio público, etcétera”, comentó en conferencia de prensa.
En promedio, las zonas metropolitanas de México aumentaron su radio 18 kilómetros, lo que representa un crecimiento de 80% frente a hace 30 años.
¿Qué factores impulsan la expansión urbana en México?
De acuerdo con los investigadores, la expansión urbana responde a distintos factores relacionados con el costo de la vivienda, la disponibilidad de suelo y el modelo de producción habitacional.
Entre ellos destacan:
- El costo de la vivienda.
- La conversión de tierras ejidales a suelo urbano, lo que amplió la oferta de suelo en las periferias.
- El modelo de producción habitacional masiva, impulsado por organismos públicos de vivienda como el Infonavit en zonas alejadas de los centros.
¿Cómo influye la falta de vivienda en el crecimiento de las periferias?
La búsqueda de opciones más asequibles lleva a los hogares a zonas cada vez más alejadas de los principales servicios urbanos. Este fenómeno también tiene una dimensión generacional, pues las personas jóvenes enfrentan este escenario con especial intensidad.
“Los hogares jóvenes que buscan adquirir o rentar su primera vivienda, pero la encuentran en donde les es más asequible y esto tiende a ser en las periferias”, añadió Ponce.
Para los expertos del Tecnológico de Monterrey, que este fenómeno ocurra de forma sistemática y contundente en la mayoría de las ciudades mexicanas refleja que existe un problema inherente en el modelo urbano del país.
¿Por qué se desaprovechan los centros urbanos?
El origen del fenómeno abarca, de acuerdo con el análisis, desde la regulación del uso de suelo y el desarrollo de infraestructura hasta la falta de coordinación a escala metropolitana.
“Existen predios abandonados, bodegas en desuso y edificios antiguos que pueden ser aprovechados para vivienda. Pero, hay una especie de miopía regulatoria, no estamos actuando a la velocidad que necesitamos”, remarcó José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey.
Si bien los planes urbanos de los gobiernos de los últimos 30 años han planteado como objetivos generar vivienda asequible y acercar a las personas a los servicios, la evolución de las ciudades tomó una dirección distinta.
Según el análisis, si las densidades de 1990 se hubieran mantenido, incluso con el aumento de la población registrado desde entonces, no sólo no se habrían perdido millones de habitantes de las zonas centrales, sino que habría 4.7 millones de habitantes más en estas áreas, con acceso a la infraestructura ya existente.
“El hecho de que este gobierno esté tratando de atender el problema de la vivienda con el programa del Bienestar es una buena medida, el traer este tema a la agenda pública, pero tiene que haber mucho más énfasis y discusión al respecto”, apuntó Torre.
Para los expertos, el desafío para las ciudades mexicanas no se limita a construir más viviendas, sino a crear nuevas estrategias de ubicación, densidad y aprovechamiento de la infraestructura existente.