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Capital Humano

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Creación de empleo avanza a paso lento: sólo suma el 2.2% de las plazas requeridas

La generación de empleo en México pierde dinamismo: entre enero y mayo sólo se crearon 26,406 puestos, el equivalente al 2.2% de los necesarios para absorber el crecimiento de la fuerza laboral. Especialistas advierten un avance de la informalidad y un mercado laboral cada vez más débil.

La generación de empleo en México pierde dinamismo: entre enero y mayo sólo se crearon 26,406 puestos, el equivalente al 2.2% de los necesarios para absorber el crecimiento de la fuerza laboral.FOTO: ESPECIAL. 

Entre enero y mayo el mercado laboral acumula 26,406 nuevos empleos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Esta cifra equivale al 2.2% de los puestos de trabajo que México necesita crear en un año sólo para satisfacer el crecimiento de la fuerza laboral. 

Este resultado es el balance de una pérdida de 343,905 empleos en el sector formal en los primeros cinco meses del año y un aumento de 370,311 personas ocupadas en la informalidad.

“El mercado laboral está mostrando señales claras de desaceleración. Si en los primeros cinco meses del año apenas se ha generado alrededor del 2.2% de la ocupación que normalmente se requeriría para absorber el crecimiento de la población en edad de trabajar, estamos frente a un desempeño débil. Esto no necesariamente implica una destrucción masiva de empleo, sino más bien una pérdida de dinamismo en la capacidad de la economía para generar nuevas oportunidades laborales”, señala Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.

Para dimensionar la ralentización del empleo, en el periodo enero-mayo del 2025 el mercado laboral registraba un acumulado de 646,574 puestos de trabajo.

“Desafortunadamente la creación de empleo ha estado en la informalidad, con trabajos más precarios. Sigue el deterioro en el mercado laboral y no se espera que haya un repunte sostenido, es consistente con el estancamiento económico”, destaca Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

De acuerdo con la organización México, ¿cómo vamos? (MCV), el país necesita generar al año 1.2 millones de empleos formales, sólo para absorber a las personas que se incorporan a la Población Económicamente Activa (PEA).

En lo que va del año, la creación de empleo ha estado mercada por un bajo dinamismo y una debilidad del trabajo formal, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Las especialistas coinciden que el comportamiento del empleo está ligado a una moderación en la actividad productiva. Si bien la tasa de desempleo se ha mantenido relativamente baja, esto puede ser resultado de un fortalecimiento de la informalidad; es decir, hay personas migrando a la ocupación informal por la escasez de oportunidades en la formalidad.

“En México, históricamente la informalidad ha funcionado como una válvula de escape ante periodos de menor crecimiento económico. A diferencia de economías desarrolladas donde una desaceleración suele traducirse rápidamente en un aumento del desempleo abierto, en México muchas personas que pierden oportunidades en el sector formal encuentran alternativas de subsistencia en actividades informales”, expone Janneth Quiroz.

El mercado laboral puede estar reflejando una absorción de los efectos de la desaceleración mediante mecanismos de ajuste menos visibles que el desempleo abierto. En otras palabras, el costo del menor crecimiento económico no se está reflejando tanto en personas sin trabajo, sino en empleos de menor calidad, agrega la especialista.

Para Gabriela Siller, aunque el mundial de futbol ha dado una ligera estabilidad, los datos de generación de empleo hacen “innegable un estancamiento económico en México y se debe a factores estructurales, no coyunturales, por lo tanto, no se ve que el deterioro del mercado laboral cambie para el resto del 2026”. 

¿Qué esperar en empleo para el resto del 2026?

Las especialistas coinciden que el segundo semestre del año no ofrece garantías de mejora sostenible en la generación de puestos de trabajo.

“El escenario más probable es uno de estabilidad frágil, caracterizado por una generación de empleo moderada, una tasa de desempleo relativamente baja y niveles elevados de informalidad”, apunta Janneth Quiroz.

Desde su perspectiva, aunque no existe evidencia para anticipar “un deterioro abrupto del mercado laboral”, también es cierto que no hay elementos suficientes para asegurar que habrá una “recuperación vigorosa del empleo durante la segunda mitad del año. La inversión sigue enfrentando incertidumbre, la actividad manufacturera mantiene un entorno complejo y muchas empresas continúan operando con cautela”.

Un escenario similar prevé Gabriela Siller, con un riesgo adicional: el avance de la informalidad y sus efectos en la productividad y el crecimiento económico.

El repunte de la informalidad podría mermar la productividad en el país y con ello, elevarse la demanda por “inversiones de capital cada vez más costosas para generar valor”, esto generaría “una desaceleración en el crecimiento debido a que el empleo formal es más productivo y genera una mayor contribución per cápita al PIB”.

“Este retroceso estructural representa un desafío mayúsculo; no solo compromete el bienestar de los trabajadores al anclarlos en actividades de baja remuneración, sino que pone en riesgo la capacidad de crecimiento de largo plazo”, subraya la especialista.

Periodista especializado en políticas laborales, indicadores de empleo, futuro del trabajo, desarrollo de carrera, recursos humanos y salud laboral. Actualmente es editor de Capital Humano y coconductor del podcast Coffee Break.

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