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Capital Humano

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Centro Federal de Conciliación operaría en 2027 con el presupuesto más alto de su historia

El CFCRL podría operar en 2027 con un presupuesto histórico de 1,801 millones de pesos, pero especialistas advierten que aumentar recursos no garantiza mejoras si persisten restricciones para ejercerlos. 

El CFCRL podría operar en 2027 con un presupuesto histórico.FOTO: CORTESÍA (CFCRL)

El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) podría operar en 2027 con el presupuesto más alto de su historia. La STPS solicitó en el Proyecto de Presupuestos de Egresos de la Federación una bolsa de 1,801 millones de pesos.

El CFCRL, organismo descentralizado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), inició operaciones en 2020 en ocho entidades del país. Para su arranque, se le asignaron 197.2 millones de pesos.

Desde su creación, la entidad recibió incrementos contantes en sus recursos, hasta 2025 cuando tuvo un recorte de 32%, este año se rescató y recibió una partida de 1,492 millones, aunque el 70% de ese presupuesto se asignó en una bolsa que no se puede ejecutar, según el Estado Analítico del Ejercicio del Presupuesto del CFCRL del propio organismo.

De aprobarse por la Cámara de Diputados la bolsa solicitada, el CFCRL tendrá la asignación de presupuesto más alta desde su inicio de operaciones.

A decir de Roberto Herrera, especialista en derecho del trabajo, el fortalecimiento presupuestario del organismo es un buen avance ya que la institución es un actor clave en la consolidación del nuevo modelo de justicia laboral, uno de los compromisos que asumió México con la firma del T-MEC.

"El incremento presupuestal es un avance muy importante. Contar con estos recursos permitirá que el sistema laboral camine con eficiencia, sosteniendo la red de oficinas, facilite el acceso de los trabajadores a la justicia laboral y en el marco del T-MEC, a responder adecuadamente y a tiempo en los procesos colectivos para prevenir mecanismos de respuesta rápida”, afirma.

Para Ernesto de la Puente, asociado senior en Santamarina y Steta, si bien el aumento presupuestal es una buena noticia para el sector, el crecimiento de los recursos no resuelve por sí solos los desafíos si no se le permite al CFCRL la ejecución de todos los fondos.

En esa línea, advierte que el reto principal no es solo incrementar el presupuesto, sino que realmente se pueda ejercer.

No sólo se trata de aumentar el presupuesto, sino de ejercerlo

Tan sólo en el primer trimestre del año, el Centro Federal de Conciliación tuvo acceso al 30% del presupuesto que se le asignó, recursos que, en su mayoría, fueron destinados para cubrir salarios y prestaciones del personal que, además, en su mayoría es eventual (83.87%).

Los expertos recuerdan que en el ejercicio anterior el presupuesto era amplio, pero no se utilizó ni la mitad debido a reservas o partidas retenidas por la Secretaría de Hacienda, por lo que, si se aumenta el presupuesto, pero se bloquea un porcentaje alto, el centro terminará operando en números rojos.

“Hay que presionar para que se pueda utilizar la totalidad de la partida asignada y que los nuevos que vengan sepan administrarlo”, subraya de la Puente.

Pese a las limitaciones en la ejecución del presupuesto, el CFCRL registra una tasa de conciliación 75.6% de los casos. Es decir, el organismo ha entregado buenos resultados.

Pero las limitaciones en la disposición de recursos podrían poner en riesgo estos avances, coinciden los especialistas. 

Roberto Herrera dice que, para consolidar la reforma de 2019, el presupuesto no debe verse como una cifra aislada. “El recurso debe ser administrado de manera eficiente y real, otorgándole al centro una autonomía verdadera para disponer de los fondos según sus necesidades operativas”.

Retos para la conciliación

Ernesto de la Puente enfatiza que el CFCRL es una de las autoridades bajo mayor escrutinio por parte de Estados Unidos y Canadá para el cumplimiento de los compromisos del T-MEC, por lo que no mejorar las condiciones en dicho organismo puede incrementar sus retos.

Comparte que, aunque el porcentaje actual de conciliación es bueno, si no se mejoran las condiciones y sistemas a través del presupuesto será inevitable que los tribunales laborales terminen desbordados y saturados. “Provocará que los juicios vuelvan a prolongarse por 3, 4 o 5 años debido al alto volumen de conflictos y al poco personal para resolverlos”, menciona.

Además, alerta que, si el personal del centro no recibe salarios dignos o continúa laborando sin insumos básicos como agua o limpieza, se genera un “caldo de cultivo para la corrupción”.

Por su parte, Roberto Herrera refiere que ya existen acuerdos de audiencia programadas hasta 2027 que, en muchos casos pudieron haberse resuelto en la etapa de conciliación pero escalaron a demanda por falta de capacidad de los conciliadores.

Sobre ello, identifica una falta de capacitación y experiencia en el personal debido a la alta rotación, lo que provoca que algunos funcionarios actúen como “tramitólogos” que se limitan a expedir constancias de no conciliación rápido, en lugar de fungir como mediadores para ayudar a resolver conflictos.

Periodista con enfoque jurídico especializada en derechos y políticas laborales, bienestar y salud mental organizacional; egresada de la Maestría en Periodismo Político por la Carlos Septién García.

Periodista especializado en políticas laborales, indicadores de empleo, futuro del trabajo, desarrollo de carrera, recursos humanos y salud laboral. Actualmente es editor de Capital Humano y coconductor del podcast Coffee Break.

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