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47 noches, entre la incertidumbre y el marginal calendario

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia. Marcel Proust
Pueden darse insomnios en la recurrencia de lo que nos quita el sueño, más en la lejanía de pensamientos acotados, cuando la lista de las interrogantes sin respuesta, en las justificaciones insalvables, hacen la otra tarea, distraernos, envolvernos en una gran ola que nos arrastra sin piedad y sin término.
Una vez más la educación debiera ser considerada como una prioridad, para librar las otras batallas del conocimiento sin acompañamientos, aquellos que cerca de estar hoy al alcance de la juventud de este país, caído en la desgracia, pero no derrotado; por las resistencias de los que se benefician con la mediocridad, hacen de la simulación su modus operandi.
No podemos ni debemos permitirnos festejar que no hay clases, desde la educación de esa niñez desatendida en la básica hasta la superior, donde rescatan y no saben que hacer con un auditorio en la UNAM, secuestrado por porros por décadas en la facultad de filosofía y letras desde que éramos estudiantes en derecho.
Pareciera que todo está podrido y nos entra la duda, porque las “cabezas” también se equivocan, con un calendario escolar benévolo, ahora la gobernadora que no gobierna Campeche, festeja dar dos días más de asueto, por los desfiles en los municipios, cuando en la capital era un signo de distinción, pero las cosas no marchan bien; sin desfile, pero si provocando a las madres y padres de familia que sí trabajan.
Una prueba PISA que nos desnuda ante el mundo civilizado, con China en un primerísimo lugar, que lo han ido construyendo sin demagogia, porque no son tiempos para hacer proselitismo electoral, de cara a las elecciones de 2027, es la manera de llevar la contraria a la Secretaría de Educación Pública federal, porque la risa y la carcajada pueden más, distantes de la realidad que descobija a los que menos tienen.
Imágenes del país asiático son la constante, con un modelo educativo que habría que “copiarle” lo mejor, porque no solo les permite aprender, entender, comprender, sino destacando aplicando los conocimientos de maestras y maestros con un alto grado de responsabilidad en el futuro de sus juventudes, y no solo en el discurso como en “nuestra democracia” a la campechana de mano alzada entre una veintena de acarreados.
Emplearse a fondo para discutir en serio hacia donde vamos, porque México tiene todo para superar los problemas de fondo, no más deuda pública para programas sociales, que deben ser autofinanciables, con los resultados de quienes deben y pueden aportar al país, porque ser adulto mayor no es una connotación de dejar de trabajar, dejar de producir, dejar que el gobierno en turno mantenga la mediocridad de una pensión raquítica.
No más simulación y complacencias, los legisladores federales nos siguen engañando, porque no hay margen para nuevos proyectos en los estados, pero como quieren reelegirse, para seguir medrando en le presupuesto público, declaran que revisarán el presupuesto en proyecto llegado a la Cámara de Diputados, gran mentira porque hacienda etiquetó todo, bajan a PEMEX y nuevamente suben a la MARINA, con más dudas que nunca por sus resultados mediocres.
Las políticas públicas en la economía, así como en materia educativa, deben mostrar el rostro de la realidad, no ocultarla ni mucho menos maquillarla, el retroceso es evidente, los intelectuales no deben ser oposición, sino estar a la disposición para sumar a favor de este rubro, pelearse en los callejones y conciliar a espaldas del pueblo, es una barbaridad que no debemos permitirnos.
Son tiempos de negativos, que deben transformarse en positivos, pero antes, aceptar que no vamos en el camino correcto, aunque la realidad duela y moleste en demasía.
ENTRE LÍNEAS
No es que sea la inflación más baja desde 2021, y la cebolla haya subido de precio y eso elevó la cifra, estamos ante oportunidades de crecer y desarrollarnos, con un alto grado de responsabilidad administrativa, donde el denominado “salario mínimo” ya no va más y eso por supuesto ayuda en los hogares mexicanos.

