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Capital Humano

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11 acciones clave para implementar la reforma de jornada laboral

La reducción de la jornada laboral hacia las 40 horas exige que las empresas anticipen ajustes antes de 2027 pues esperar a que llegue la fecha o a que la STPS emita los lineamientos del registro electrónico podría afectar la operación.

La reducción de jornada laboral requiere un cambio en lo que las empresas entienden por productividad.Foto: Shutterstock.

La reforma de reducción de jornada laboral en México contempló un periodo de ajustes entre mayo y diciembre de 2026 para que las empresas pudieran adaptar sus procesos. Aún hay organizaciones que no han comenzado ni siquiera a planificar los cambios que tendrán que realizar.

Pese a que la reducción gradual iniciará a partir del 1 de enero de 2027, el estudio Tendencias del Entorno Laboral en México 2026 (TELM), elaborado por Kelly evidenció que hasta agosto de 2026 sólo el 17.8% de las organizaciones se percibían listas para disminuir las horas de trabajo.

Si bien hay empresas que no han elaborado planes de acción porque están esperando que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emita los lineamientos sobre el registro electrónico, es necesario que las organizaciones se anticipen a los cambios. Esto permitirá lograr una transición sostenible que proteja la productividad y prevenga contingencias, así como que los ajustes tengan una mejor estrategia.

Acciones para anticiparse a la reducción de jornada laboral

Estas son algunas medidas que pueden ayudar en la preparación para la reforma de jornada laboral: 

1. Redefinir la productividad

No es necesario que las empresas esperen a las reglas de la STPS para comenzar a modificar su cultura organizacional, especialmente porque la reducción requiere un cambio en lo que se entiende por productividad. Anteriormente esta era vista como el rendimiento asociado al tiempo de permanencia física de una persona, pero el concepto va más allá.

2. Analizar cargas de trabajo

Es indispensable revisar la distribución del tiempo laboral para identificar tiempos muertos u ociosos en la operación y corregir sus causas, de esta forma, se logrará una mayor eficiencia en el tiempo de trabajo.

3. Indicadores por valor generado

Se requiere migrar hacia métricas basadas en productividad y objetivos claros por hora efectiva trabajada, asegurando que cada tarea aporte valor directo a la organización.

4. Auditoría jurídica y actualización de documentos

Cualquier documento que regule la relación de trabajo y haga alusión a los horarios debe ser modificado antes de que entre en vigor la primera reducción, por ello, deben ajustar sus instrumentos legales como contratos individuales, colectivos y reglamentos interiores de trabajo en los que estipulen horarios de entrada, salida y duración de la jornada laboral.

5. Rediseño de flujos operacionales

Mantener o incrementar resultados requerirá hacer más con menos a través de la eficiencia operativa, por lo que reorganizar turnos y plantillas es una tarea esencial que debe contemplarse a la brevedad para redistribuir cargas de trabajo y definir en qué áreas se requerirá ajustar combinaciones de turnos o incluso contratar más personal.

6. Inversión en tecnología

Tras valorar la situación de la organización, habrá centros de trabajo donde será crucial automatizar procesos repetitivos y sustituir tareas manuales mediante herramientas tecnológicas, lo cual implica comenzar a planear inversiones y evaluar herramientas.

7. Planes de formación y mentoría

Se deben implementar programas de capacitación continua, así como esquemas de mentoría para acelerar la curva de aprendizaje del personal y compartir conocimientos clave que permitan facilitar la operación.

8. Prohibido disminuir salarios y prestaciones

Las organizaciones deben contemplar que la reforma de jornada laboral prohíbe la reducción de salario y prestaciones, por lo que considerar a esta medida como una alternativa de “ahorro” podría convertirse en un riesgo legal.

9. Riesgos de una jornada fragmentada

Fraccionar el tiempo de trabajo en horarios partidos; por ejemplo, citar al personal sólo en horas pico y obligarlo a pausar en horas muertas para continuar su actividad cuando haya mayor movimiento atenta contra el descanso adecuado y traslada costos de transporte al empleado, sin considerar que eso también podría derivar en conflictos legales.

10. Implementación del registro electrónico de la jornada

Si bien aún quedan pendientes los lineamientos sobre el registro electrónico, las empresas ya pueden comenzar a presupuestar estas herramientas de control de asistencia para estar en regla y atender las inspecciones de la autoridad laboral. La clave será considerar esta inversión dentro del presupuesto.

11. Control del tiempo extraordinario

Comenzar a planificar los turnos de trabajo respetando el horario ordinario y contemplando los límites de las horas extra es otro punto que las empresas deben observar, especialmente porque recurrir de forma constante al tiempo extraordinario o exceder sus límites no solo puede derivar en un riesgo legal, sino también elevar la carga financiera del negocio y deteriorar el bienestar de las plantillas.

Periodista con enfoque jurídico especializada en derechos y políticas laborales, bienestar y salud mental organizacional; egresada de la Maestría en Periodismo Político por la Carlos Septién García.

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