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Reducción de jornada laboral: ¿qué pasará con los turnos nocturnos y mixtos?
La reducción de la jornada laboral a 40 horas también impactará los turnos nocturnos y mixtos, por lo que los esquemas de trabajo deberán ajustarse para evitar el incremento del tiempo extraordinario ante los vacíos que persisten en la reforma laboral.

La reforma unifica el techo semanal, pero deja en un limbo a las jornadas nocturnas y mixtas.
La reducción de la jornada laboral coloca a los turnos nocturnos y mixtos en un proceso de transición que no necesariamente tendrá los mismos efectos que la jornada diurna, especialmente en sectores que no pueden detener su operación.
Si bien la discusión de la reducción gradual hacia las 40 horas se ha centrado en el impacto sobre el turno diurno, la aplicación del nuevo marco legal sigue con pendientes sobre las jornadas nocturnas y mixtas. A decir de especialistas en derecho laboral, hay retos técnicos y vacíos normativos por atender.
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Al respecto, Kareli Gante Araujo, abogada especialista en derecho laboral, recuerda que la jornada laboral se reducirá a 40 horas en 2030; sin embargo, la reforma no modificó los límites diarios máximos vigentes: 8 horas para la diurna, 7.5 para la mixta y 7 para la nocturna, por lo cual, el impacto será distinto.
“Es muy complejo porque la reforma unifica el techo semanal, pero no uniforma las jornadas y, aunque mantener los límites diarios protege a las personas trabajadoras, idealmente se podría plantear una reducción adicional a la jornada nocturna para mantener su particularidad frente a la diurna”, señala Gante Araujo
Jornada nocturna y mixta deben ajustarse
En la jornada mixta, Gante Araujo ejemplifica que seis días de trabajo representan un máximo de 45 horas semanales, pero con la reducción, para 2028 las empresas tendrán que ajustar esa distribución, ya que el límite máximo será de 44 horas. Mantener su esquema actual implicaría una hora por encima del límite, lo que se consideraría tiempo extraordinario.
En la jornada nocturna, seis días de trabajo equivalen actualmente a un máximo de 42 horas semanales, por lo que la reducción gradual no implicará un ajuste adicional, pero para antes de 2030 debería modificarse el esquema de trabajo, ya que el tope serían las 40 horas semanales.
A su vez, Rodrigo Macedo Gómez, abogado postulante en materia laboral en De la Rosa Abogados Asociados, sostiene que la reforma deja vacíos importantes. “Existe una laguna en la reforma, ya que, si se consideran las 7 horas diarias de la jornada nocturna por 6 días de trabajo, no cuadran con exactitud las horas de manera detallada”.
En ese sentido, los expertos coinciden en que, partiendo de la interpretación sobre lo establecido en la Ley Federal del Trabajo (LFT) con respecto al límite diario, la planeación de los turnos tendría que ajustarse a cinco días de trabajo.
“Sale más barato contratar a un nuevo trabajador para que labore la nueva jornada que cubrir esos vacíos con tiempo extraordinario”, puntualiza.
Se requiere replantear jornadas laborales
Macedo Gómez, advierte que, a medida que se aplique la reducción paulatina, los horarios máximos de las jornadas se asemejarán tanto entre sí que se perderá la esencia de la diferencia del tiempo de trabajo que tradicionalmente protegía a la jornada nocturna.
Agrega que tampoco se consideraron esquemas comunes como las jornadas de 12x12 o 24x24 horas, lo que a su criterio afectará a las empresas, especialmente las pequeñas y medianas.
“Se verán perjudicadas económicamente porque no tendrán la solvencia para cubrir las nóminas si recurren al tiempo extraordinario y, ante la falta de precisión en la norma, la consecuencia inmediata será el incremento del litigio laboral y la generación de nuevos criterios en los tribunales”, resalta.
Atendiendo lo anterior y, para evitar reclamos indebidos de tiempo extraordinario en turnos nocturnos o mixtos, los especialistas recomiendan a los patrones implementar medidas de cultura de la prevención, así como replantear las formas de trabajo mediante roles, guardias y esquemas de relevos.
En esa línea, Kareli Gante Araujo subraya que los sindicatos jugarán un papel clave a través de negociaciones colectivas que permitirán mantener activas las fuentes de empleo mientras cuidan a las personas trabajadoras con el fin de evitar la sobreexplotación.
Los especialistas en derecho laboral resaltan que, aunque aún hay pendientes respecto a la reducción de la jornada laboral, especialmente en el caso de los turnos nocturnos, mixtos y jornadas especiales, sobre la marcha se deberán comenzar a ajustar las estructuras, recordando que está estrictamente prohibido disminuir sueldos, salarios o prestaciones para compensar los ajustes.



