Lectura 5:00 min
Hay Festival: un convite de ideas
Durante cuatro días se pudieron escuchar los diversos temas de los que hoy conversa el mundo, en la voz de Laura Restrepo, DBC Pierre, Joumana Haddad, Manuel Felguérez, Jeanette Winterson, Alberto Fuguet o Bob Geldof. El Hay Festival Zacatecas está planeado para repetirse cada año.
La edición del Hay Festival Zacatecas ha sido la mejor interrupción a la inercia semicancerosa en la que están metidos nuestros festivales culturales hundidos entre la apatía, el gasto monumental de dinero público, los amiguismos y la propaganda estatal.
Suena exagerado, a fin de cuentas el Hay es un suceso modesto en comparación, por ejemplo, al Cervantino, con pocos espectáculos en comparación a, digamos, el Festival de México, con menos escritores que, por supuesto, la Feria del Libro de Guadalajara.
Pero el Hay es mejor a los tres mencionados: por su juventud es mucho más saludable, por su extranjería es mucho más funcional. Es un festival en el que el corazón no son los espectáculos ni el gran aparato cultural ni los escritores.
El corazón del Hay Festival es, y así lo fue en Zacatecas, uno solo: la conversación.
Y cómo nos hace falta conversar en México. Conversar con esos que consideramos celebridades, autoridades, poderosos; conversar para horizontalizar la realidad.
En un país tan vertical, tan, incluso, estratificado como el nuestro, poder conversar de uno a uno con un importante es una oportunidad irremplazable.
Si esto parece poco para considerarlo único, hay que agregar que el Hay tiene la fortuna de ser un festival internacional totalmente ajeno a nuestros vicios cotidianos. Aquí los eventos fueron puntuales, el aforo fue el previamente establecido, los espectáculos y charlas no eran gratuitos (tampoco caros), así que entraba el que de verdad tenía interés, nada de acarreados.
Aunque está plenamente apoyado por el gobierno de Zacatecas, el estado aquí se escribe con minúsculas, asentado en un bellísimo segundo o tercer plano.
No es, como suelen ser nuestros eventos culturales, un espacio para la propaganda política del Gobernador en turno.
Claro, en esta Zacatecas poselectoral y alternante, los ánimos caldeados no convienen a ningún partido, pero creo que ésa es una de las grandes enseñanzas del Hay: los ánimos caldeados no convienen nunca. Y un bálsamo para los extremismos es, siempre, la conversación.
Quizá algo que se le podría criticar es que es en realidad un festival de elitista. Tristemente, en México los lectores son una tribu pequeña y para unirse a ella se necesita dinero (al menos para conseguir los libros), educación y la suerte escasa de tener la noción de que leer es material indispensable de la vida.
Días vertiginosos
Durante cuatro días vertiginosos, en Zacatecas se pudieron escuchar los temas de los que hoy, en este momento, conversa el mundo. Un verdadero convite de ideas.
Laura Restrepo, DBC Pierre, Joumana Haddad, Manuel Felguérez, Jeanette Winterson, Alberto Fuguet, Bob Geldof, Juan Villoro, Abdelkader Benali, Mauricio Rosencof, Alejandro Zambra, Jung Chang, Francisco Goldman Todos pensadores con visiones propias expuestas en sus ponencias Y también en los cafés, las calles y las plazas de Zacatecas.
Luis Eduardo Aute, por ejemplo, habló de cosas tan serias como su postura política: Hoy soy más de izquierdas que nunca hoy la izquierda está representada por los inmigrantes y los pobres. Siempre ha habido golpeados y golpeadores, la izquierda siempre es la de los golpeados . Y después, en una plaza, se le oyó contar chistes y quejarse del Mundial (al parecer no le gusta mucho el futbol).
Hubo temas inesperados, como el valor social del futbol en África, y otros ya conocidos como la globalización de la violencia de género, la migración como acto de supervivencia y como riqueza cultural, el arte y la ciencia como hermanos gemelos separados al nacer.
El narco omnipresente
De Luis Eduardo Aute a Javier Cercas a Jon Lee Anderson, todos hablaron del narcotráfico.
Anderson, uno de los periodistas más respetados del mundo, dijo: La sociedad mexicana algo ha ido incubando en su seno durante años, porque no es posible que de la nada hayan salido unos criminales tan violentos, tan imaginativamente sádicos. La pregunta que ustedes deben hacerse es qué es eso que enmascara su realidad cotidiana que dio origen a la narcoviolencia .
Élmer Mendoza y Martín Solares, nuestros dos máximos narcoliteratos, tampoco le sacaron al tema, pero con un enfoque muy distinto. Solares dijo que ha decidido jamás volver a escribir la palabra narco en sus novelas como un compromiso social.
Estoy reescribiendo mi nuevo libro para borrar para siempre esa palabra. El narco es una mitificación que oculta, quiero ya sólo mostrar al criminal, al personaje violento y terrible que está detrás de todo lo que asociamos con el narco dijo el autor de Los minutos negros.
Élmer Mendoza fue mucho más chabacano: No creo que como escritores tengamos la obligación de cambiar la realidad. Uno cuenta historias y ya Miren, Carlos Fuentes opina de todo, de arte, de política, de violencia, de mujeres, y todo lo hace bien, como un experto. Pero su literatura no pinta en el mundo, eso ahora lo sé. Yo creo que si los escritores mexicanos, quienes seamos, tenemos una misión, es hacer que la literatura mexicana se lea en el mundo .
El Hay Festival Zacatecas está planeado para repetirse cada año en esta hermosa ciudad. Seguramente se volverá con el tiempo un suceso más grande, con conciertos masivos, más incluyente y, ojalá, con miles de visitantes. Y esperemos que también se mantenga ordenado, cercano y libre. Como debe ser una buena conversación.