Imagina un mundo sin el conocimiento libre . Así recibió Wikipedia a sus usuarios este miércoles, al bloquear el acceso a sus más de 3.8 millones de artículos en inglés.

Fue un acto de protesta a las iniciativas contra la piratería que se discuten en Estados Unidos: Stop Online Piracy Act (SOPA) y Protect Intellectual Property Act (PIPA), que buscan detener la distribución de contenidos que infrinjan derechos de autor y propiedad intelectual. Para los infractores, se contemplan castigos como el bloqueo a Internet, la suspensión de sitios web y sanciones económicas y penales.

Miles de sitios se unieron al reproche con autocensuras simbólicas: desde plataformas de blogs como Word Press, el sitio de películas argentino cuevana.tv, el portal de la revista Wired o el gigante de Internet, Google.

La intención fue mostrar cómo sería el ecosistema digital bajo un extremo control de los negocios y el consumo de contenidos. La protesta, además, destacó la resistencia de un viejo modelo, basado en la comercialización y distribución tradicionales, a las nuevas vetas abiertas por la tecnología, que tienen como estandarte el libre flujo de información y la desaparición de fronteras. A favor de la iniciativa, por ejemplo, se encuentran los productores y distribuidores físicos de películas y música; en contra, los nuevos comercializadores, como Amazon o eBay.

El apagón no repercutió económicamente a los opositores: portales como Wikipedia dependen de las donaciones y, en la mayoría de los casos, la autocensura fue una máscara para el contenido, disponible a partir del segundo clic. De cualquier manera, la protesta rindió frutos.

Los senadores republicanos John Cornyn, Marco Rubio y Roy Blount, y el demócrata Ben Cardin retiraron su apoyo a las iniciativas. Los representantes republicanos Ben Quayle, Lee Terry y Dennis Ross dijeron que ya no respaldarán estas legislaciones.

Mark Zuckerberg, cofundador y presidente ejecutivo de Facebook, utilizó Twitter por primera vez en tres años para pedir a sus seguidores que manifestaran su oposición contra SOPA y PIPA.

TERMINEN CON LA PIRATERÍA, NO CON LA LIBERTAD

Google abrió una página especial para invitar a los internautas a mostrar su desaprobación a SOPA y PIPA que, argumentó, sacrificarán miles de empleos e inhibirán proyectos de innovación y emprendimiento.

Nosotros tenemos otros modelos económicos y con estas leyes se impide que nazcan nuevas plataformas en la red , dijo a El Economista Ana Paula Blanco, directora de Comunicación para Google para el Norte de América Latina.

Para el activista Antonio Martínez Velázquez, defensor de la autorregulación de Internet y opositor de iniciativas como ACTA en México, la piratería en línea es producto de un modelo de negocios fallido porque las empresas que impulsan estas leyes no han sabido aprovechar el ambiente digital.

Fernando Gutiérrez, director del Departamento de Comunicación del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, y Jonathan Garzón, vicepresidente jurídico de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), coinciden en que la defensa de los derechos de autor no debe incluir medidas de control y coerción a los usuarios.

Por proteger la propiedad intelectual pueden transgredir otros derechos o afectar la libertad de expresión (…). Es necesario que no exista censura y que en ningún momento se espere que los proveedores de Internet revisen los contenidos que se publican, porque eso es invasión de la privacidad , dijo Garzón, de la Amipci.

Más allá de afectar una industria de miles de millones de dólares y frenar el crecimiento de los negocios en línea, la sociedad de la información sufriría un golpe importante, explicó Gutiérrez, del Tec. Afectará la posibilidad de aprender, de obtener información, de obtener noticias, además de los crecimientos de Internet , opinó.

IMPACTO TRASCIENDE EL MURO

Aunque SOPA y PIPA son legislaciones estadounidenses, su alcance es mundial e incluso los 40 millones de internautas en México son potenciales violadores de las leyes al compartir contenido protegido con el simple uso de redes sociales, blogs o correo electrónico.

Servicios como Google o Facebook operan desde Estados Unidos. Si se restringe alguno de sus servidores, no podríamos ingresar a nuestra información , advirtió Fernando Gutiérrez, catedrático del Tec.

Además, de avanzar SOPA y PIPA en Estados Unidos, este tipo de iniciativas podría replicarse en otros países. Tan sólo en México, las discusiones sobre la llamada ley Döring, propuesta por el senador panista Federico Döring en diciembre pasado, reanudarán en marzo. El legislador ha negado que se trate de una versión mexicana para censurar contenido.

Más leyes son innecesarias. Lo que se necesita es agilizar y adecuar las normativas sobre propiedad industrial e intelectual a los ecosistemas digitales, afirmó Antonio Martínez Velázquez.

El principal fruto del blackout fue mostrar la fuerza de los opositores, pero no fueron suficientes. El autor de la iniciativa SOPA, el representante republicano Lamar Smith, confió en que las discusiones sobre su proyecto, hasta ahora congeladas, se reanuden en febrero en la Cámara baja.

Da clic en la infografía para ver más grande

[email protected]