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La banca se tiene que enfocar en los jóvenes para reducir el uso del efectivo: Tali Sharot
Para reducir el uso de efectivo, las entidades financieras pueden hacer algo más divertido y promover el uso de sus productos entre sus clientes, como darles puntos o bonos, “algo que recibas inmediatamente”, dijo Tali Sharot, neurocientífica cognitiva, autora y profesora de la University College London.

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Cancún, Quintana Roo. Para reducir el uso de efectivo, las entidades financieras pueden hacer algo más divertido y promover el uso de sus productos entre sus clientes, como darles puntos o bonos, “algo que recibas inmediatamente”, dijo Tali Sharot, neurocientífica cognitiva, autora y profesora de la University College London.
Al abrir las conferencias en el último día de la 89 Convención Bancaria que se lleva a cabo en esta ciudad, los banqueros preguntaron a Sharot qué deberían hacer ellos para promover el uso de sus productos.
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La panelista fue tajante: “ofrezcan premios para que sus clientes dejan de hacer uso del efectivo. Se requiere generar un sistema en donde se sienta que las personas tienen control total, necesitamos hacer todo más sencillo”.
Y fue más allá, “aprovechen sus plataformas. Hay que tratar de enfocarnos a los jóvenes, ya que al abrir una cuenta es más factible que los jóvenes se sientan cómodos con una APP. Enfocarse en la juventud te dará más éxito y los jóvenes van a poder incidir en los mayores”.
Sharot ejemplificó que así ocurrió hace algunos años con el reciclado. En aquella época los jóvenes convencieron a sus padres para poner cubetas de composta, por ejemplo.
“A través de cambiar el comportamiento de los jóvenes va a cambiar el comportamiento en un hogar”, aseveró la especialista.

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Los sesgos optimistas y los estados emocionales
Durante su presentación, la especialista dijo que los sesgos cognitivos impactan nuestra vinculación con el dinero.
Cuando alguien piensa que todo está bien, su sesgo optimista piensa que es poco factible que sucedan cosas negativas, y piensan: “quizá no necesito ahorrar mucho dinero porque la posibilidad de que me pase algo malo es baja”, y por eso no ahorran.
Empero, dijo que el sesgo optimista es adaptativo. “Este sesgo de optimismo mejora, porque si creo que voy a tener éxito hace que esté más motivado, es una especie de profecía autodefinida”.

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Y estos sesgos también tienen que ver con el tiempo, pues el hoy es más importante que en futuro, pues siguiendo con el ejemplo de los premios, las personas prefieren recibir hoy un premio y no en un año.
Y en este punto mencionó que el estrés es lo que hace que empecemos a tomar las cosas negativas y no valoramos lo bueno que nos está sucediendo.



