Washington.- La Casa Blanca afirmó que las pérdidas de 2,000 millones de dólares por operaciones de corretaje anunciadas por el banco JPMorgan Chase la semana pasada, muestran la importancia de que la reforma de Wall Street aprobada en 2010 se aplique "completamente".

El anuncio de JPMorgan "refuerza" la idea de que es "importante implementar completamente la reforma de Wall Street", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney a bordo del avión presidencial Air Force One, en relación a una legislación impulsada por el Ejecutivo y cuya aplicación se ha visto postergada.

Desde que se aprobó, los grupos de presión de Wall Street gastaron millones y millones de dólares para flexibilizar, aplazar y hacer inefectiva la reglamentación acordada", agregó.

Esto "precisamente destaca que el presidente (Barack Obama) tenía razón en emprender esta batalla y por qué necesitamos garantizar que se implemente" la normativa, dijo Carney, cuando el mandatario está en campaña por su reelección.

El banco con sede en Nueva York anunció la semana pasada una pérdida de 2,000 millones de dólares debido a "errores" y "falta de rigor" en operaciones financieras, según el presidente de la firma, Jamie Dimon.

Esta pérdida se produjo porque JPMorgan quiso cubrir su exposición a créditos, lo que representa el "mayor" riesgo para el grupo. Para ello, adquirió masivamente seguros contra impago de deuda (los "credit default swap" - CDS), que permiten protegerse contra el eventual impago de una institución.

Esta costosa pérdida, puso nuevamente en el tapete el corazón de la reforma legislativa, la regla Volker, que prevé prohibir a los bancos el corretaje con activos propios y para su beneficio, y también apunta a limitar drásticamente sus actividades en los productos derivados por causa de la poca transparencia de ese mercado. Esta "regla" es una de las disposiciones de la ley Dodd-Frank más criticadas por los bancos, que hasta ahora obtuvieron que se pospusiera su aplicación.

El banco anunció este lunes que su directora de inversiones, Ina Drew, renunció luego de tres décadas con la firma.

Drew se "retira" tras más de 30 años en el banco, dijo JPMorgan, aunque su partida se anuncia pocos días después de conocerse las pérdidas registradas en un departamento bajo su responsabilidad.

"Pese a nuestras recientes pérdidas en la gerencia de inversiones, las enormes contribuciones de Ina a nuestra compañía no deberían ser opacadas por este evento", dijo Dimon en un comunicado.

Drew ya había ofrecido su renuncia luego de que comenzara a conocerse la extensión de las pérdidas a fines de abril, pero Dimon se había negado hasta ahora a aceptarla, según informes de la prensa norteamericana.

Será reemplazada por Matt Zames, actualmente al frente de la unidad de rendimiento fijo de JPMorgan.

Según el diario The Wall Street Journal, otros dos ejecutivos dejarían sus puestos esta semana: Achilles Macris, que encabeza la oficina londinense que realizó las operaciones fallidas, y el corredor Javier Martin-Artajo, un director ejecutivo del equipo de Macris.

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