El agitado ritmo de vida y las ocupaciones diarias impiden que las personas se detengan a pensar un momento sobre su salud, o en los riegos de tener un accidente laboral o en su trayecto al trabajo. Y es que, de acuerdo con cifras de Monterrey New York Life, hasta noviembre del 2012, los mexicanos con algún tipo de seguro de vida representaron sólo 7% de la población.

Los datos de la compañía aseguradora revelan que, en promedio, en México ocurren 4 millones de accidentes viales por año, y debido a éstos se hospitalizan alrededor de 750,000 personas.

Por ello, es importante contar con algún respaldo económico como un seguro de vida, que puede representar la certidumbre económica necesaria ante las eventualidades y el desequilibrio que representa la pérdida del jefe de la familia, refieren expertos.

Sin embargo, al contratar dichos servicios, los solicitantes deben verificar ciertos requisitos, como que las operaciones de las aseguradoras sean legítimas en México, lo cual se puede hacer en el sitio de Internet de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.

Al respecto, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros recomienda que al solicitar un seguro de vida se corroboren los tipos de cobertura que ofrecen las compañías, los límites hasta los que responde y dónde se puede obtener atención en caso de necesitarla.

Entre las diversas coberturas que existen, destaca la de fallecimiento, que cubre al asegurado por cualquier tipo de muerte, excepto suicidio, y la de invalidez total o parcial, en caso de que se le diagnostique algún padecimiento.

Además, recomienda que los beneficiarios deben fijarse en el monto que la compañía está dispuesta a pagar, así como procurar que los beneficiarios tengan una relación directa con el asegurado y que sean mayores de edad.