Las sofoles, que por ley tienen que migrar a otra figura antes de julio del 2013, y las sofomes entidades no reguladas cuentan con la opción de convertirse en sociedades financieras populares (sofipos) que, aunque jóvenes, son entidades con una cabal regulación y supervisión, además de que van en constante crecimiento y tienen permitido captar ahorro de los clientes.

A decir de Luis Felipe Mariscal, presidente de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras Populares (Amsofipo), ya hay algunas sofomes, sofoles y otras figuras que han optado por convertirse en sofipos, precisamente, porque tienen tales beneficios. Comentó que algunos de los casos más recientes son Financiera Coincidir y Planfía.

En entrevista, mencionó incluso que hay al menos 10 sofomes que están interesadas en migrar a la figura de sofipo.

Hay intención de algunas, aproximadamente 10 que buscan activamente su transformación, pero de todo el universo de sofomes (más de 3,000) debe haber muchas más que también están pensando en ello , detalló.

Luis Felipe Mariscal comentó que ya se ha dado el caso de la migración de otras figuras a la de sofipo, tales como uniones de crédito, sociedades civiles y cooperativas. Y ése es un fenómeno que va a pasar, que muchas sofomes van a buscar tener la figura de sofipo precisamente por la virtud de estar regulados, de acceso al fondeo .

En la actualidad, las sofoles sí están reguladas y las sofomes entidades no reguladas cumplen con cierta regulación; sin embargo, no pueden captar ahorro del público, además de que las primeras deberán desaparecer antes de julio próximo.

En cambio, las sofipos sí están reguladas y supervisadas, y pueden captar ahorro de la población y, por lo tanto, ampliar su capital y sus fuentes de fondeo. Además, cuentan con un fondo de protección.

Armando Sánchez Porras, próximo presidente de la Amsofipo, refirió que algunos de los beneficios de ser una entidad regulada, además de los referidos, son que pertenecer a esta figura les da a las entidades un fortalecimiento interno; brinda una mayor seguridad y confianza a los usuarios, y da una posición diferenciada dentro del sistema financiero mexicano.

Hay 43 sofipos autorizadas; sus activos pasaron del 2009 al 2012 de 13,000 millones a 20,000 millones de pesos (un crecimiento de 41% en dicho lapso); las sucursales de 500 a 800, y los clientes atendidos por el sector de 1.6 a 2.4 millones.

eduardo.juarez@eleconomista.mx