La segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) negó el amparo que Rubén Fong González interpuso contra la intervención gerencial de la sociedad financiera popular (sofipo) Ficrea, la cual defraudó a más de 6,800 personas.

En la sesión la SCJN indicó que dicha intervención, que comenzó el 7 de noviembre del 2014, si bien conlleva un acto de molestia para los afectados, no es privativa para que éstos recuperen su dinero invertido en dicha sofipo.

El argumento esencial de la parte quejosa consistió en que con motivo (...) en la intervención y suspensión de actividades de una sociedad financiera popular, se vedó la posibilidad de disponer de manera libre del numerario (dinero) que invirtió previamente en esa institución financiera , explicó la SCJN en un comunicado.

Para la Segunda Sala, la intervención o suspensión de actividades de las sofipos sólo conlleva un acto de molestia para las personas que depositan cantidades en éstas, no así privativo, en la medida en que eventualmente recuperan su dinero .

La SCJN destacó que las sofipos no están exentas de la supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), pues gracias a la vigilancia que tiene este organismo sobre este tipo de entidades financieras, se previenen y, en su caso, se normalizan oportunamente las anomalías financieras , que son las que dan paso a las intervenciones gerenciales.

Para el organismo de justicia, la intervención gerencial de una sofipo constituye una medida cautelar que se emite cuando están en riesgo los intereses de los ahorradores o la estabilidad y solvencia de la entidad popular.

Asimismo, la Segunda Sala de la SCJN concluyó que en el proceso de intervención gerencial de una sofipo, como ocurrió en Ficrea, se establece que existe un comité que dispondrá de un término que no excederá los 180 días naturales, a partir de la suspensión de actividades, con la finalidad de regularizar la situación de la entidad en cuestión.

El amparo específico fue contra los artículos 75, 78, 90 y 105 de la Ley de Ahorro y Crédito Popular, los cuales establecen los mecanismos de una intervención gerencial en una sofipo, tal y como ocurrió en el caso de Ficrea.