Los intermediarios no bancarios del país son poco transparentes en los contratos que ofrecen del producto de crédito simple o personal, según un estudio reciente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

De acuerdo con el análisis Resultados de la supervisión del producto crédito personal y/o simple , pocas fueron las entidades no bancarias que obtuvieron una calificación positiva derivada de la revisión de sus contratos de dicho producto.

Las entidades no bancarias abarcan sectores como las sociedades financieras populares (sofipos), las cooperativas de ahorro y préstamo (socaps), las uniones de crédito y las sociedades financieras de objeto múltiple no reguladas (sofomes ENR).

En el sector de las sofipos, de las cinco entidades evaluadas, de 45 en operación, tres obtuvieron calificaciones reprobatorias: Caja de la Sierra Gorda, con 3.7; UNAGRA, con 3.6, y Libertad Servicios Financieros, la organización más grande del sector, con 1.6. El promedio en este rubro fue de 3.0.

Mientras que las otras dos sofipos evaluadas, Proyecto Coincidir y Administradora de Caja Bienestar informaron que, durante el proceso de revisión, ya no ofrecerían dicho producto.

Dentro de las observaciones que se encontraron en las tres sofipos evaluadas se encuentra que el contrato no indica la fecha de corte para el cálculo de intereses; no establece los términos y condiciones para pagos anticipados y adelantados, y condiciona la celebración del mismo a la contratación de algún otro producto financiero.

Estas cinco sofipos evaluadas suman una cartera en crédito personal de 7,462 millones de pesos, es decir, 80% de los 9,312 millones de pesos de todo el sector.

Respecto de las socaps, de las cinco evaluadas, sólo dos obtuvieron calificaciones aprobatorias: ACREIMEX (7.8) y Caja Depac Poblana (6); mientras que el resto reprobaron: Caja Popular San Rafael (4.4), CoopDesarrollo (3.7) y Caja Real del Potosí (3.2). El promedio de estas cinco entidades fue de 5.

Dentro de las observaciones que realizó Condusef a estas socaps se encuentran: la carátula del contrato no indica si la contratación de seguros es opcional u obligatoria; se condiciona su celebración a la contratación de otro producto y la carátula de éste no establece el concepto y monto de las comisiones.

Dichas socaps, de un total de 143 en operación, concentran 3,118 millones de pesos en cartera de crédito personal vigente, es decir, 6.5% de los 48,039 millones de pesos que aglutina todo el sector.

Para las sofomes ENR, la calificación fue peor: el promedio obtenido por el sector fue de 2.4. De las seis entidades analizadas, todas obtuvieron resultados reprobatorios.

Credipass obtuvo una calificación de 2.1; Fomento de Negocios Hermes, 3.2; Fortaleza Económica, 2.5; JM Recursos y Capital, 1.5; Master Cash, 2.4, y Sofir Regomontana, 2.6.

La mayoría de estas entidades no cumplió con el formato correspondiente a un contrato y en algunos casos en su publicidad no se presenta la tasa de interés en términos anuales y en porcentaje.

Asimismo, debido a que el sector de las uniones de crédito es nuevo en este tipo de evaluaciones, en dicho análisis se consideraron únicamente observaciones relevantes y no aspectos normativos, como en los demás rubros.

De las dos entidades evaluadas, la Unión de Crédito de la Mixteca obtuvo 5.9 y la Unión de Crédito Concreces aprobó con 7.6, ambas calificaciones arrojaron un promedio de 6.6.

De acuerdo con la Condusef, el crédito personal no tiene un destino específico y coloca una suma de dinero a disposición del acreditado para que haga uso del recurso en la forma, términos y condiciones convenidos. Estos préstamos se ofrecen con montos desde los 1,000 hasta los 500,000 pesos, a diversos plazos y pagos.

La evaluación en materia de transparencia comprende la información y formatos de las instituciones financieras en contratos, carátulas, estados de cuenta, publicidad y página web , explica el organismo dirigido por Mario Di Costanzo.