El Banco de España calcula que el gasto en pensiones sobre el PIB se incrementaría en casi 5 puntos en el 2050 si no se aplica el factor de sostenibilidad ni el índice de revalorización de la reforma de pensiones del 2013.

Así lo refleja el organismo en una presentación sobre los retos del envejecimiento de la población que realizó el gobernador, Pablo Hernández de Cos.

En esta presentación, el Banco de España recoge un ejercicio de simulación  que “sugiere que el menor gasto en pensiones inducido por la reforma del 2013 descansaba, principalmente, en el índice de revalorización”.

En concreto, precisa que partiendo de un escenario base situado en el 2018, el gasto en pensiones aumentaría en casi 2 puntos en el 2050 si no se aplica el factor de sostenibilidad, y ascendería hasta alrededor de 5 puntos si tampoco se aplica el índice de revalorización.

Cabe recordar que en este momento está en suspenso este índice y las pensiones se están actualizando con la previsión de IPC desde el 2018, y la entrada en vigor del factor de sostenibilidad se ha retrasado hasta el 2023.

El organismo destaca que las reformas del 2011 y el 2013 “supusieron un avance muy considerable en la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones”.

Destaca que, en ausencia de cambios adicionales en los parámetros de ingresos y gastos del sistema, “la mejora en la sostenibilidad financiera generada por la reforma del 2013 descansaría fundamentalmente en la caída de la tasa de sustitución”, que sitúa en 20 puntos porcentuales entre el 2016 y el 2050, situándola “ligeramente” por encima de la media proyectada para la UE27.

Por otra parte, el Banco de España señala que la riqueza en fondos de pensiones voluntarios y seguros de vida en España es de un promedio de 1.6% de los activos totales para los hogares que se encuentran por debajo de la mediana de la distribución de la renta, y alcanza 4% en el decil más alto.