México recibirá 14 millones de euros para promover la edificación de casas con ecotecnologías que contribuyan a la mitigación del cambio climático, a través del proyecto NAMA, Mexicana de Vivienda Sustentable.

Paloma Silva, directora general de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), informó que de los 14 millones de euros, 10 millones serán canalizados a la Sociedad Hipotecaria Federal para su administración y el resto se otorgará a la Conavi.

Las acciones de mitigación nacionalmente apropiadas (NAMA, por su sigla en inglés) forman parte de los proyectos de México en atención al cambio climático y son mecanismos para fondear proyectos sustentables específicos en países con altos niveles de contaminación.

En el 2012, los gobiernos de Alemania y Reino Unido crearon el programa NAMA Financing Facility (Mecanismo de Financiamiento NAMA), para agilizar la implementación de estrategias que aseguren la mitigación de Gases Efecto Invernadero en países emergentes y en vías de desarrollo.

México es el primer país en recibir recursos por parte de estas naciones para impulsar la edificación de vivienda con una mayor eficiencia energética y uso de energías renovables.

Estos 14 millones de euros se destinarán a desarrollar y actualizar el marco legal de capacidades de la industria de constructoras de vivienda para que reciban asistencia técnica y edifiquen casas, al principio, con una reducción de 20% de Gases de Efecto Invernadero, llegando hasta vivienda pasiva, es decir, de cero emisiones de dióxido de carbono, a través de diferentes pasos , explicó Paloma Silva.

Durante el 2013, el programa de Mecanismo de Financiamiento NAMA acumuló 70 millones de euros y este año se adicionarán 50 millones de euros más para apoyar a países emergentes.

La titular de la Conavi explicó que la donación de los recursos anunciados se gestionó desde el año pasado y que este año participarán con un nuevo proyecto para obtener más dinero.

Paloma Silva destacó que el dinero también se utilizará para apoyar la transferencia tecnológica y desarrollo del mercado local de ecotecnologías, lo que permitirá la incursión de proveedores en México que puedan construir o producir los elementos verdes, por ejemplo, aislantes térmicos.