La economía mexicana crecerá este año un 3.6% y cerca de un 3.8% en 2013 gracias a la mejora de las exportaciones y a la recuperación de las condiciones internas, predijo el martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en su informe semestral.

La organización con sede en París advierte que los riesgos para el crecimiento de la economía mexicana proceden principalmente del exterior, debido a la incertidumbre que pesa sobre la crisis de las deudas soberanas en Europa y el riesgo de que la recuperación de la economía de Estados Unidos descarrile debido, por ejemplo, a un brusco endurecimiento fiscal.

Pero como la presión inflacionista en el país va a ser moderada, el Banco Central tiene todavía margen de maniobra para utilizar los tipos de interés para estimular la demanda interna, añade.

"Hay campo para una reducción mayor de los tipos de interés para estimular la demanda", dicen los economistas de la OCDE, que predicen un crecimiento de los países de la OCDE del 1.8% este año y del 2.4% para el próximo.

Y es que, según la OCDE, la crisis de la zona euro, que se ha agudizado recientemente, "sigue representando la principal fuente de riesgo para la economía mundial".

En el caso de México, las "expectativas de una inflación controlada y la acumulación de reservas de divisas dejan considerable campo para políticas de respuesta", recuerda el informe.

Los planes del gobierno para equilibrar el presupuesto de 2013 no deberían socavar la recuperación, dada la mejora de las condiciones, dicen los economistas de la OCDE.

Sin embargo, una vez más la organización arremete contra los subsidios a la energía y recomienda que ese dinero se gaste en "inversiones o en programas de lucha contra la pobreza".

Otra preocupación es la poca eficiencia de la empresa petrolera estatal Pemex, que limita su capacidad para aumentar la producción de crudo.

Después del debilitamiento registrado en el segundo semestre del pasado año (el PIB mexicano creció 5.5% en 2010 y 4% en 2011), la producción industrial y las exportaciones han mejorado este año gracias a la recuperación de su principal socio comercial, Estados Unidos.

La organización destaca la creación de empleo formal y el desempleo se redujo ligeramente.

Por otra parte, los flujos de capital han contribuido al crecimiento y la política macroeconómica sólida que llevan a cabo las autoridades monetarias, lo cual, sumado a una baja inflación, que se sitúa dentro de los objetivos del banco central del 3%, sirven de imán para el capital extranjero.

El peso mexicano se ha revalorizado en los últimos seis meses y las reservas de divisas han aumentado.

Los planes de consolidación fiscal se han atrasado un poco, pero no constituyen una preocupación mayor ya que los niveles de deuda son bajos, el déficit es moderado y está en marcha la consolidación gradual, explican los autores.

No obstante, recomiendan que se "monitoreen de cerca los flujos de capital ya que pueden estar en parte motivados por consideraciones de corto plazo y por tanto ocasionar reveses abruptos".

RDS